27 de enero de 2019
27.01.2019

Al PP se le «enquista» Orihuela

Los populares casi cierran su mapa de candidatos en los principales municipios a falta de la capital de la Vega Baja

26.01.2019 | 23:38
Al PP se le «enquista» Orihuela

La decisión sobre el relevo o la continuidad de Emilio Bascuñana ha desatado una pugna entre Bonig y Génova - El comité autonómico se niega a ratificar al primer edil oriolano

El cosmos del PP tiene un gran «agujero negro» al sur de la provincia de Alicante. Mientras el partido tiene prácticamente cerrado el mapa de candidatos para las elecciones de 2019 en los grandes municipios alicantinos, Orihuela sigue siendo una densa masa nebulosa de la que la formación no saldrá con facilidad y mucho menos sin conflicto. Aunque la dirección nacional que dirige Pablo Casado y la regional que capitanea Isabel Bonig -y a la que le corresponde el nombramiento del candidato en las localidades de más de 20.000 habitantes a propuesta del comité electoral local- buscarán una salida a la crisis oriolana capaz de no alterar la unidad del partido de cara a los comicios de 2019, lo cierto es que la pugna por el cabeza de lista en esa localidad se ha enquistado demasiado en el partido.

Esta misma semana, la presidenta del PP autonómico, Isabel Bonig, plantaba cara a Génova y dejaba meridianamente claro de quién es la competencia en los nombramientos de los municipios de más de 20.0000 habitantes. Aseguraba que mientras se respeten las competencias de la dirección regional del PP no habrá conflicto -un brindis al sol después de la tensión que se ha creado con esta plaza, históricamente feudo popular- y esquivó todo tipo de afirmaciones sobre una posible ratificación del actual alcalde, Emilio Bascuñana, como número uno por la ciudad, opción por la que sí apuesta la cúpula de Pablo Casado.

La prueba de las trabas que se han encontrado los populares en Orihuela es evidente si se tiene en cuenta que la dirección regional tiene listo el mapa de candidatos para los grandes municipios alicantinos. En las poblaciones de más de 20.000 habitantes los últimos casos en resolverse han sido los de Novelda y Calp, donde los cabezas de lista serán mujeres. En el primero de ellos la candidata popular será Hortensia Pérez, mientras que el municipio de la Marina Alta la aspirante de los populares a revalidar una mayoría del PP es Ana Sala, actual presidenta del PP y a quien el partido todavía no ha avalado oficialmente. Sala, según fuentes consultadas por este diario, está llamada a sustituir en la localidad al alcalde, César Sánchez, que ya anunció el año pasado que no repetiría como cabeza de lista, pero que mantenía toda su predisposición a repetir en la Diputación de Alicante, institución que preside desde 2015.

También se ha cerrado recientemente el candidato de Santa Pola, uno de los municipios donde los populares de Bonig y del presidente provincial, José Císcar, tenían un telón de fondo difícil, al estar su candidata natural, la diputada en el Congreso Loreto Cascales, implicada en la investigación que sigue un juzgado de Elche contra el exalcalde y exdiputado provincial, Miguel Zaragoza, por el presunto trato a favor a una clínica privada de Gran Alacant. Finalmente Cascales no encabezará la lista y será un hombre el que lo haga, pero el partido ha rehusado hacer público su nombre hasta que no se produzca el espaldarazo oficial. Llama la atención que de un total de 26 municipios alicantinos que suman más de 20.000 habitantes, tan solo seis aspirantes del PP llevan nombre de mujer.

Así que a los populares sólo les queda el escollo de l'Alfàs del Pi y el quiste profundo de Orihuela, con muchas más complicaciones debido al conflicto que ha desatado entre las direcciones provincial y autonómica y la nacional. En la localidad de la Marina Baixa, al PP le está costando encontrar candidato. El actual alcalde de la localidad, el socialista Vicent Arques, que gobierna con amplia mayoría en el municipio, está muy consolidado y son varios los mandatos que lleva dejando lejos al PP en votos y por tanto en representación municipal. Encontrar un perfil capaz de competir con el gobierno de Arques es a día de hoy complicado y desde el partido admiten que hay una incertidumbre importante a estas alturas, aunque todavía hay tiempo para buscar «el mejor perfil» para encabezar la lista. Y luego ya está el agujero negro. Un problema en toda regla: Orihuela, donde el PP de Isabel Bonig mantiene el pulso con Génova por el candidato del PP a la Alcaldía. La tensión es tan fuerte que se llegó a palpar en Fitur, donde la frialdad entre Bonig y Bascuñana imperó ante la incomodidad de cargos orgánicos del partido.

Una gran amenaza

En el último congreso del PP donde se eligió a Casado como sustituto de Mariano Rajoy, Bonig y Císcar cerraron filas con la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Saenz de Santamaría. Emilio Bascuñana se posicionó primero con María Dolores de Cospedal y luego con Casado en la pugna por presidir el PP. El caldo de cultivo para la guerra estaba servido. Tras la victoria de Casado, Génova apuntó a Bascuñana como el aspirante a encabezar la lista por Orihuela y por tanto a que revalidara como número uno del partido.

La propuesta de Bascuñana, enfrentado a la dirección local de Dámaso Aparicio -auspiciado por la número dos de la dirección regional, Eva Ortiz- hizo sonar todas las alarmas en la cúpula autonómica y provincial, contrarias a la continuidad del actual primer edil como número uno en Orihuela, sobre todo después de que saliera a la luz un expediente sobre su presunto absentismo laboral como médico en la Seguridad Social. Un informe en manos de la Conselleria de Sanidad que la Inspección amenaza con llevar a Fiscalía.

El ahora primer edil oriolano, médico de profesión, estuvo durante seis años cobrando un salario de Sanidad sin acudir a trabajar, según el informe de la Conselleria. Los populares de Bonig y Císcar argumentan que el mantenimiento de Bascuñana al frente del PP es una bomba de relojería para el partido, aunque el asunto de fondo es al ruptura del PP oriolano, con los que apoyan a Bascuñana y los que están ligados a Dámaso Aparicio El candidato de Orihuela tardará en resolverse porque lo cierto es que no tiene fácil solución. Valencia, en ningún caso, ratificará a Bascuñana y eso deja la pelota en el tejado de Casado. Es, sin duda, el agujero negro en el cosmos alicantino del PP.

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