04 de enero de 2019
04.01.2019

"Mirlos blancos" a contrarreloj

Puig cierra círculos para resolver la patata caliente de Alicante y reactivará las conversaciones con Pedro Sánchez después de Reyes para acordar un candidato independiente. La cúpula del PP lanzará a su cabeza de lista en Orihuela antes de la Convención de Madrid

03.01.2019 | 22:28
Ximo Puig e Isabel Bonig en una imagen de archivo

El nuevo año ha venido con actividad frenética en el PSPV y el PP de la Comunidad Valenciana para intentar resolver cuanto antes las patatas calientes que estas formaciones tienen en la provincia. El secretario general de los socialistas valencianos y presidente de la Generalitat, Ximo Puig, empieza la semana que viene a cerrar círculos, a estudiar el feed-back de sus tanteos para la ciudad después de fracasar las primarias que se llevaron a cabo en noviembre y, desde el próximo lunes, moverá todos los hilos que quedan para dar con el mejor candidato para la ciudad en consenso con Ferraz. En Orihuela, por su parte, el PP ya tiene todo preparado para anunciar a su candidato justo antes de la convención que los populares tienen en Madrid los días 18, 19 y 20, una papeleta nada fácil de resolver por la rivalidad entre la cúpula regional y provincial del partido, alineada con la dirección local que encabeza Dámaso Aparicio, y el actual alcalde de Orihuela, defendido por Génova y a quien el PP de Bonig quiere defenestrar.

El «mirlo blanco» del PSPV para Alicante y el del PP para Orihuela son los dos principales escollos que ambos partidos han encontrado en la provincia de Alicante, un territorio capaz de decantar resultados autonómicos donde todos los partidos intentan hacer grandes apuestas.

Los socialistas insisten en un perfil independiente para la capital de provincia, según señalaban ayer fuentes del partido. Las conversaciones para este asunto son de máximo nivel y prácticamente las están liderando Ximo Puig y el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El papel del secretario general del PSPV en la ciudad de Alicante, Miguel Millana, hombre de Ángel Franco en la ejecutiva local, ha sido desde las primarias y hasta este momento residual.

El PSPV tiene que tener todas sus listas cerradas y aprobadas antes de la tercera semana de marzo así que a finales de febrero todo debería estar bajo control. Alicante es la única capital de provincia de la Comunidad sin candidato socialista a la Alcaldía y aunque ayer fuentes del PSPV no descartaban del todo otras primarias, la opción anhelada, según otras fuentes, es la de un candidato independiente de reconocido prestigio capaz de ensalzar los valores socialistas.

Hasta el momento se han puesto varios nombres independientes sobre la mesa, algunos procedentes del ámbito académico. Están los que nunca llegaron a fraguar, como el nombre del catedrático Jorge Olcina, y otros que siguen encima de la mesa, como el de la directora general de universidades, Josefina Bueno.

Sin embargo, el PSPV también piensa en otras mujeres -estas sí, ya de arraigo socialista- como la actual presidenta de la formación en la provincia de Alicante, Juana Serna, o Katia Jubete, actualmente en la EUIPO y que ya ejerció funciones de organización en el PSOE, si bien las conversaciones con Jubete se han producido para ir en el cuerpo de la lista y no para encabezarla, según fuentes socialistas.

A una semana del comité nacional del PSPV, previsto el 12 de marzo, y a menos de cinco meses para las elecciones de mayo, los socialistas aceleran la elección de su candidato aprovechando que se ha reducido el clima de tensión que provocaron las primarias de noviembre y su posterior anulación por parte de Ferraz.

El PSPV se volcará desde el mismo lunes en culminar la caza de su «mirlo blanco» porque, ahora ya, sí hay prisa, y más cuando a este escollo hay que sumarle el tiempo para la confección del cuerpo de las listas en los municipios de más de 20.000 habitantes, que serán abiertas y que complicarán más el proceso.

La caída de Bascuñana

Si los socialistas tienen su principal crisis en Alicante, los populares la encuentran en Orihuela. El PP regional, dirigido por Isabel Bonig como presidenta y por la oriolana Eva Ortiz como número dos, ultiman con la dirección local a su candidato para desbancar a Emilio Bascuñana, el alcalde al que no quieren ni la dirección provincial ni la regional, pero que fue en un principio defendido por el sector de Pablo Casado por su apoyo a los «casadistas» en la pugna con Soraya Sáenz de Santamaría por la presidencia del partido tras la caída de Mariano Rajoy.

La situación ha avanzado y el comité electoral oriolano ya ha decidido que se reunirá en breve para lanzar el nombre de su candidato. Eso será justo antes de la Convención del PP que se celebrará en Madrid los próximos días 18, 19 y 20 de enero.

El partido mantiene un fuerte secretismo en torno al alcaldable al estar todavía pendientes algunas conversaciones, pero el mirlo blanco de Orihuela está prácticamente decidido y con miras a evitar más tensión con Génova de la que ya ha habido hasta el momento.

Entre los nombres que se habían barajado para que Bascuñana no repitiera como candidato estaban el diputado provincial de Ciclo Hídrico, Paco Sáez, o el presidente de la asociación de Moros y Cristianos, José Vergara.

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