03 de enero de 2019
03.01.2019

La última estrategia del PP para 2019: la firma de un contrato electoral y defender la caza y los toros

Los populares de la provincia promoverán pactos entre los candidatos y representantes económicos, sociales o vecinales con los que arrancar votos a cambio de una mayor garantía en su programa

02.01.2019 | 23:13
El presidente del PP, Pablo Casado, con Isabel Bonig, José Císcar, César Sánchez y otros líderes populares.

El partido se lleva a las Cortes Valencianas y a los ayuntamientos parte del ideario de Vox

El PP de la Comunidad no para de introducir novedades en su estrategia electoral y cuanto más se acercan las elecciones de 2019, más inventos pone en marcha. El partido ha buscado dar una imagen más humana de su líder autonómica, Isabel Bonig, subiendo a las redes sociales vídeos con sus padres y la presidenta del PP sorprendió antes de fin de año en las Cortes Valencianas repartiendo entre el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y los diputados una cajita con doce uvas con sus deseos para 2019, un aperitivo de lo que será su programa electoral. Ahora en Alicante promueven la fórmula del «contrato electoral», un pacto firmado entre los distintos candidatos con las asociaciones, sectores o representantes económicos que quieran hacerlo para reclamar a posteriori si las promesas recogidas en los programas no se cumplieran.

El presidente del partido en la provincia, José Císcar, explicó que esta propuesta se concretará en breve. El «contrato electoral» se presentará en la convención que los populares preparan para mediados de mes y es pionero, asegura Císcar, porque todavía no se ha visto en ningún partido. «Este pacto pretende elevar el nivel de compromiso con los votantes», indicó Císcar a preguntas de este diario.

El llamado «contrato electoral» que pondrán en marcha los populares alicantinos supone que los candidatos municipales y las entidades que así lo deseen suscriban un documento que se puede, incluso, rubricar ante notario, para que ante un incumplimiento del programa electoral la entidad pueda reclamar.

El invento pretende arrancar votos a cambio de mayores garantías programáticas después del desgaste que vivió la formación con el continuo goteo de casos de corrupción que se airearon. Bonig y Císcar intentan desprenderse de las corruptelas y fastos públicos pidiendo perdón y asegurando que el partido está renovado, pero en los tribunales colean todavía causas judiciales vinculadas a algunos de sus grandes exlíderes autonómicos y provinciales.

La división de la derecha -algo tan propio históricamente de la izquierda- también les ha quitado tranquilidad y se disputan con Cs liderar el bloque que haga frente al mandato del Botànic. Los pactos de «perdedores» que tanto han criticado son ahora una salida. Y no solo eso. El PP autonómico se llevará a las Cortes Valencianas y ayuntamientos la parte del programa de Vox que hace referencia a la defensa de los toros y de la caza. Los populares consideran que el Botànic está atacando dos patas de la cultura española y van a presentar una serie de iniciativas en el parlamento autonómico y ayuntamientos de la Comunidad en apoyo a las fiestas de toros y a la tauromaquia así como a la caza por su alto valor económico y cultural, según explicaron desde el partido.

La estrategia del PP para arañar votos en estos dos ámbitos reivindicándolos con más fuerza una vez que Vox -partido con el que el los populares de Bonig estarían dispuestos a pactar- lo ha hecho sin complejos no solo se quedará en la Comunidad, sino que también se llevará al Congreso y al Senado. Así, a las claves de la batalla electoral del PP en Alicante y la Comunidad -conflicto lingüístico, listas de espera sanitarias y las continuas alusiones a Ximo Puig por su irrelevancia en el cambio del modelo de financiación autonómica- se sumarán ahora acciones visibles desde las instituciones por la caza y los toros.

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