19 de diciembre de 2018
19.12.2018

Pedro Sánchez confirma a Puig que el Consejo de Ministros se reunirá en Alicante en marzo

La convocatoria coincidirá con el 80 aniversario de la celebración del último consejo de gobierno de la II República en la capital alicantina

19.12.2018 | 00:25
Pedro Sánchez confirma a Puig que el Consejo de Ministros se reunirá en Alicante en marzo

El presidente ratifica al titular de la Generalitat que presentará unos presupuestos con un 10% de inversión para la Comunidad Valenciana.

Habrá un Consejo de Ministros también en la Comunidad Valenciana. Y será en Alicante. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aceptó la petición del jefe del Consell, Ximo Puig, para que la cita se pueda celebrar durante el mes de marzo con motivo de una conmemoración histórica: el 80 aniversario del último consejo del gobierno de la II República que tuvo como sede, precisamente, la capital alicantina. La confirmación se registró tras el encuentro de carácter privado y sin cámaras de por medio que ambos dirigentes mantuvieron ayer en el Palacio de la Moncloa para abordar la situación política después de las elecciones andaluzas y, especialmente, la escalada de tensión en Cataluña. Un anuncio que se produce a 48 horas de que, precisamente, el Consejo de Ministros celebre un encuentro en Barcelona en medio del choque con el gobierno independentista de Quim Torra, de la presión de la derecha -PP, Cs y Vox- para aplicar mano dura en Cataluña y de la división interna en las filas socialistas.

Como se recordará, el pasado viernes, en la habitual comparecencia del Consell tras su reunión semanal, ya se ofreció el Ejecutivo valenciano a acoger una reunión del Gobierno de España en el Palau de la Generalitat, donde el líder socialista ya estuvo el pasado 9 d'Octubre. No se produjo, en ese momento, una contestación. Pero Puig sí consiguió ayer que Pedro Sánchez le confirmara la celebración durante un encuentro que, en principio, pretendía ser discreto y privado. No será en València sino en Alicante aprovechando la efeméride republicana. Aún no hay una fecha concreta del mes de marzo ni tampoco un escenario para el encuentro. La convocatoria, en cualquier caso y a la espera de detalles, es histórica no solo por la importancia de la conmemoración sino también por el hecho de que, durante la actual etapa democrática de cuatro décadas, el Consejo de Ministros de España apenas ha salido dieciséis veces de la ciudad de Madrid, una de ellas precisamente la que tendrá lugar este viernes en la capital catalana.

Frente a los barones socialistas que han expresado diferencias con la estrategia política de Pedro Sánchez en Cataluña tras las elecciones andaluzas -el manchego Emiliano García-Page y el aragonés Javier Lambán, principalmente-, el presidente del Gobierno ve ahora en Ximo Puig, con el que ha mantenido en el pasado importantes diferencias por la batalla interna del PSOE, un aliado que comparte una visión federalista del Estado y moderada en Cataluña. En ese punto de búsqueda de apoyos cabe enmarcar, por tanto, la convocatoria del Consejo de Ministros en Alicante en plena precampaña electoral para las autonómicas y en una circunscripción decisiva para el resultado de esos comicios. En la provincia lograron recuperar la presidencia los socialistas en 2015 y ahora todo indica que también será la clave para decantar la balanza frente al bloque de derechas al que ahora se suma Vox junto al PP y Cs.

Sintonía y comodidad

Esa renovada sintonía entre ambos dirigentes, que ya se reunieron a principios de octubre, quedó clara en la comodidad de un encuentro que se alargó durante cerca de hora y media. Durante esa cita madrileña a la que Ximo Puig llegó procedente de Alicante donde había pasado la mañana, el presidente del Gobierno trasladó al jefe del Consell su voluntad de alargar esta legislatura lo más posible. El objetivo es intentar agotar el mandato o, como mínimo, estirarlo hasta el otoño. Pero para eso necesita, obligatoriamente, aprobar unos presupuestos que están bloqueados, en estos momentos, por la crisis catalana. Sin unas cuentas para gobernar, la convocatoria de unas elecciones generales sería inaplazable.

Pedro Sánchez, sin embargo y pese a esas dificultades, le garantizó a Puig que durante las próximas semanas llevará un proyecto de presupuestos al Congreso para intentar que se aprueben y se comprometió, como en la anterior reunión, a mejoras transitorias en la financiación, más dinero para la Ley de Dependencia y a la inclusión de un porcentaje de inversiones para la Comunidad del 10%, equiparable a nuestro volumen de población, como reclama la Generalitat y la nueva reforma del Estatuto que se aprobará esta semana. Ahora Puig es un aliado fundamental para el discurso de Pedro Sánchez. Está por ver hasta donde llega.

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