15 de noviembre de 2018
15.11.2018

Podemos flexibiliza su tasa turística para intentar atraer a sus socios de gobierno

Los morados proponen que los Ayuntamientos que apliquen un impuesto por pernoctación marquen su propia tabla impositiva - PSPV y Compromís ven el debate molesto en plena precampaña electoral

14.11.2018 | 22:43
Ximo Puig, Mónica Oltra y Antonio Estañ junto al presidente de las Cortes, Enric Morera.

La tasa turística que ha resucitado Podemos y que ha colado entre las enmiendas a la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos autonómicos para el año que viene se ha flexibilizado al máximo para intentar atraer a sus socios de gobierno. Los morados terminaron de pulir y entregar ayer in extremis, último día de plazo para presentar enmiendas a la conocida como Ley de Acompañamiento, un documento de 15 páginas en el que finalmente han tenido que introducir un tramo autonómico de la tasa ya que su implantación es una competencia autonómica.

Lo que dice la enmienda, que pone en un brete al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, por defender esta modalidad en el mismo debate que se creó el año pasado, es que se bonifica al cien por cien la cuota autonómica y que se permite a los ayuntamientos que así lo deseen que apliquen este gravamen y que lo destinen a la mejora de servicios turísticos.

La formación había planteado en un principio llevar a la ley de Acompañamiento un impuesto que no tuviera en cuenta la obligatoriedad autonómica de la tasa ya que son conscientes de que la tasa turística autonómica no cuenta con consenso. Pero finalmente han tenido que incluir el impuesto autonómico, que no será de aplicación automática pero que permite a los ayuntamientos contribuir al gravamen de forma voluntaria. En su enmienda, los morados establecen una tabla de precios por tasa que va en función del tipo de alojamiento, pero han flexibilizado esta parte en relación a los Ayuntamientos para que éstos establezcan su propia horquilla siempre que no superen el tope autonómico.

La propuesta de Podemos crea también un fondo para el turismo sostenible con el fin de favorecer la financiación de la mejora de los servicios turísticos municipales, infraestructuras, promoción de la Comunidad Valenciana y al que irá la cuota autonómica de la que se bonifica su pago por dos años, ya que tras este tiempo habría que revisar el impuesto.

El objetivo de los morados ha sido retomar el eterno debate de la tasa turística pero con un formato, como el municipal, que ya planteó el presidente Puig y haciendo más ligera su aplicación. Pero el debate de la tasa turística tiene en este momento pocos amigos fuera de Podemos. Es un tema que escuece justo en plena precampaña electoral y que mantiene divididos al PSPV, con cargos que sí apuestan por la tasa como la teniente alcalde de València, y a Compromís.

Quien se mantiene en contra de gravar el turismo en la Comunidad en cualquiera de sus modalidades -autonómica y municipal- es el secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, que ayer valoró el «gesto y el fondo» de los morados por plantear un modelo más municipal y de carácter voluntario. Sin embargo, incidió en que él no es partidario por filosofía de ese gravamen y que en cualquier caso será el grupo parlamentario socialista el que finalmente decida sobre ello. Desde Compromís sigue habiendo votos a favor, como el de la secretaria autonómica de Hacienda, y otros en contra. De nuevo el debate escocerá a los socios de gobierno en las Cortes a unos meses de las elecciones autonómicas.

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