21 de febrero de 2018
21.02.2018

César Sánchez y Alejandro Morant se llevan otra vez la mejor parte

El PP incluye en el plan de inversiones más importante de la Diputación casi un millón de euros para los municipios del presidente y el vicepresidente pese a haber recibido ya 3 millones en ayudas «a dedo»

20.02.2018 | 23:42
César Sánchez y Alejandro Morant se llevan otra vez la mejor parte

Ya se llevaron el bingo y ahora también la línea. Los municipios del presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, y del vicepresidente tercero, Alejandro Morant, se han visto agraciados doblemente con las subvenciones de la institución provincial, gobernada por el PP. Después de haber recibido dos de las ayudas «a dedo» más altas del mandato de César Sánchez, financiadas al cien por cien por la Diputación, Calp y Busot se beneficiarán también de otro pellizco este año después de que el equipo de gobierno haya incluido a ambos pueblos en el Plan de Cooperación a las Obras y Servicios Municipales, el programa de inversiones más importante del Palacio Provincial.

En total, este programa de actuaciones locales dota al municipio de César Sánchez de 600.000 euros para la urbanización de un vial, de los cuales casi 400.000 euros serán sufragados por la Diputación. En el caso de Busot, un municipio de 3.000 habitantes, el documento destina 350.000 euros a la pavimentación y red de alcantarillado, de los cuales la institución asume 297.500 euros. Y llueven ayudas sobre mojado, porque entre Calp y Busot, la Diputación concedió tres millones de euros «a dedo» con financiación íntegra a estos municipios. El pueblo del presidente de la Diputación se hizo en 2016 con la subvención nominativa -conocida coloquialmente como ayuda «a dedo» al no necesitar convocatoria ni ser de concurrencia pública- más alta de todo el mandato. El equipo de César Sánchez aprobó por la vía de urgencia al pueblo del presidente 2,5 millones de euros a ejecutar a partir de 2017 para los accesos al municipio desde la carretera nacional N-332 y la construcción de dos rotondas, aunque el precio final bajó a 1,7 millones. Se trata de la ayuda directa más cuantiosa que se ha otorgado desde que César Sánchez llegó al cargo y una de las más altas que ha concedido la Diputación de Alicante durante los últimos años.

En el caso de Busot, la ayuda nominativa para un polideportivo en el municipio ha sido objeto de gran polémica y su adjudicación llevó a Compromís a pedir una rectificación del sistema de reparto de las ayudas «a dedo» en la Diputación y a poner en entredicho en los juzgados la legalidad de la misma. Una juez ordenó suspender la subvención de casi 800.000 euros a Busot, una decisión que fue recurrida por la institución provincial ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV). La tramitación del recurso sigue adelante hasta que los municipios que han recibido las últimas subvenciones nominativas cuestionadas por los grupos de la oposición (Busot, La Nucía y Mutxamel) renuncien a cobrarlas para someterse a la normativa surgida del último pleno.

La polémica generada por Compromís y el debate que se abrió sobre el sistema de reparto de las ayudas «a dedo» llevó al PP a unirse a una propuesta del PSOE para cambiar la ordenanza que regula el sistema de subvenciones. La modificación de la normativa supone, en la práctica, poco cambio. Busot seguirá entrando en el sistema de reparto y podrá recibir los 800.000 euros en base a los nuevos criterios. En el caso de Mutxamel y La Nucía ambos municipios tendrán que pagar un porcentaje. Calp, Busot, Mutxamel y La Nucía (pueblos gobernados por cargos del PP de la Diputación) estuvieron en la diana de Compromís al considerar la coalición de izquierdas que estas ayudas eran planes de obras encubiertos que permitían a los pueblos tener ayudas directas y poder presentarse a su vez a los planes de obras y servicios, a los que hay que renunciar por ley durante varios años después de una adjudicación. El vicepresidente Alejandro Morant dijo en declaraciones a este diario del 15 de junio de 2017 que para acogerse a la ayuda «a dedo» para el polideportivo iba a renunciar cuatro años al Plan de Obras de la Diputación.

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