Señor don César Augusto Asencio, veo con asombro tus declaraciones en las redes sociales, presumiendo de haber dejado un superávit de 4,5 millones de euros en tu gestión al frente del gobierno municipal de Crevillent. Ya he dicho en distintos escenarios que en la función pública tener superávit es señal de mala gestión, es reconocer no tener imaginación para gastar lo presupuestado, carecer de ideas para mejorar las infraestructuras, no tener conciencia y dejar desatendidas necesidades básicas de las familias, no haber sabido coordinar equipos de personas para mejorar el bienestar de los ciudadanos de Crevillent, etc.

Un ayuntamiento no es una empresa mercantil que tenga que dar beneficios y repartir dividendos entre sus socios, un ayuntamiento debe gastar lo presupuestado y administrar con acierto los ingresos por impuestos, que los ciudadanos aportan a sus arcas. No existe una cuenta que se llame superávit porque la contabilidad de las haciendas locales no lo contempla, hay un equilibrio presupuestario en el que los ingresos se igualan a los gastos. Repetir y repetir que ha dejado un superávit es repetir su ignorancia en materia económica por los siguientes motivos:

1.-Hay superávit si los gastos presupuestados no fueron ejecutados, se quedaron sin utilizar habiendo necesidades que se quedaron sin atender, obras sin ejecutar, proyectos sin terminar por la desidia, incapacidad o falta de imaginación.

2.-Hay superávit si los ingresos son superiores a los gastos, por tanto es un error en los presupuestos que hace que los crevillentinos hayan aportado de sus bolsillos a través de los impuestos 4,5 millones de euros y que estos se encuentren en cuentas bancarias a nombre del Ayuntamiento. Supone esto que se han quitado del consumo familiar 4,5 millones que se podían haber dedicado a gastos de familia, ocio, compras, viajes etc.

3.-Se hace superávit al no pagar a los proveedores ni realizar las inversiones planificadas. En los dos primeros meses del Gobierno del Cambio se pagaron 1.6 millones de euros en facturas atrasadas; se hace superávit si no se acometen inversiones comprometidas como la reforma del mercado municipal, que desde el 2018 y con una dotación de 1.200.000 euros no fueron capaces de llevarla a cabo, deudas a la empresa del agua que afloraron a los pocos días de la toma de posesión por valor de 360.000 euros, el Polígono de la Cerámica que nos va a costar a los crevillentinos 1.200.000 euros, cubierta del Patronato Municipal (800.000 euros), muro de contención para asegurar el acceso a la Ciudad deportiva Norte por 180.000 euros. La última noticia es la reclamación de una empresa que solicita indemnización por atrasos en las obras por valor de 232.000 euros. Si sumamos estas cantidades, hay más pagos que han aflorado, ¿donde está el superávit del que tanto se jacta?

4.-En la primera visita a los distintos servicios municipales, todos coincidieron en la falta de personal. Se hace superávit si en los empleos públicos no se sustituyen las bajas por enfermedad, maternidad, jubilación o no se contrata personal eventual, etc. Los salarios del personal del Ayuntamiento se presupuestan para todo el año, queda claro que si no contrato me sobrará dinero, pero los servicios se colapsan, se carga de trabajo a los demás compañeros y los servicios se resienten.

Querido César Augusto creo que ha quedado claro que el cacareado superávit es ficticio y es sinónimo de mala gestión. Cambie su discurso porque con ese argumento lo único que consigue es tirar piedras sobre su tejado.