13 de agosto de 2019
13.08.2019

La calle que propuse para García Solera

12.08.2019 | 22:30
La calle que propuse para García Solera

En julio de 2016 escribí un artículo titulado «Nombres para calles de Alicante» que comenzaba de la siguiente manera: «Llevo años presentando, con nulo éxito por cierto, ante distintos representantes de varios grupos municipales, una larga relación de personalidades, profesionales de prestigio en muy distintos campos, nacidos o vinculados con estas tierras, merecedores de tener rotulada una calle en Alicante?».

En el tercer apartado aludía a «arquitectos de la categoría de Juan Antonio García Solera». Él, al que me unía una amistad desde la mantenida con mi padre muchas décadas atrás, me lo agradeció a la par que me contaba diversas facetas de su vida y con orgullo recordaba a su padre, propietario de un puesto en el Mercado Central, viviendo justo enfrente, en Alfonso el Sabio esquina con Castaños, que le pudo costear los estudios de Arquitectura.

Me hablaba igualmente de su ideario político frustrado, de sus filias y fobias y de ese Alicante que, parafraseando a Miguel de Unamuno respecto a España, amaba porque no le gustaba. Era muy crítico con la anarquía urbanística, la improvisación, la falta de imaginación y sobre todo la mediocridad y vulgaridad imperantes.

Fueron conversaciones en el ADDA, la barra del Valencia 11, su estudio de Ramón y Cajal o la Explanada donde solía pasear casi a diario con su bastón que decía llevaba por estética y estática.

Ahora que tristemente ha fallecido, leo que el alcalde Luis Barcala se lamenta de que no tenga rotulada con su nombre una vía pública alicantina. Llevo años reivindicándola, he publicado varios artículos en INFORMACIÓN al respecto, he presentado listados a varios concejales y, con lo discutible de algunos nombres del reciente callejero, aprovecho la ocasión para recordar que hay destacadas personalidades del mundo de la cultura vinculadas con Alicante y también su provincia por nacencia, residencia, devoción o fallecimiento que aún no tienen calle, plaza o avenida en la capital: Lorenzo Aguirre y su hija Francisca, Juan Gil-Albert, José Estruch, Carmen Llorca, Rafael Pérez y Pérez, Manolo Morán, José María Rodero, Pancho Cossío, Carlos Ruano Llopis y un largo etcérera.

También no me canso de recordar que existen grandes vías públicas dedicadas a pequeños personajes y a la inversa porque alicantinos tan insignes como Miguel Hernández, Emilio Varela, Azorín o Carlos Arniches poseen modestas calles alejadas del centro e incluso en el extrarradio a las que dan nombre.

Siempre recordaré esa mirada azul transparente y cordial pero incisiva que nos cruzábamos y su memoria ya está perpetuada en tantas edificaciones ejemplares que ha dejado en la ciudad y tienen una gozosa continuidad en su hijo Javier, también un gran y avanzado arquitecto a los que publicamos por admiración una amplia entrevista en El Salt, la revista miscelánea del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, cuando yo me encontraba al frente del mismo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook