05 de abril de 2019
05.04.2019
Un gol al arco iris

La deuda del liderato

04.04.2019 | 23:56
La deuda del liderato

Sería de lerdos negar que el Hércules puede subir. Esa es su obligación. Está en ello. Sufriendo y esprintando en este último tramo de la temporada, cuando llegan los diez últimos partidos, esos en los que todo se decide, máxima de don Luis Aragonés. Las agónicas victorias ante Olot (1-0) y Castellón (1-2), junto con el desfallecimiento de quienes le acompañan en los puestos de privilegio, han permitido al equipo blanquiazul situarse en una posición preferente ante la mayoría de ellos, alejando al quinto, Lleida, a seis puntos a falta de siete jornadas y con el gol average a favor, lo que casi le asegura uno de los cuatro puestos de de promoción de ascenso.

El liderato es otro cantar, del que se encuentra a cinco puntos de un Atlético Baleares que tendrá que rendir visita al Rico Pérez en la última jornada. Pero luchar por el primer puesto es una deuda que tienen plantilla, técnico, dirección deportiva y propiedad con la afición, y poder se puede. Desaprovechados los últimos años, en éste, en el que el grupo ha bajado sensiblemente de calidad, sobre todo en lo referente a los equipos punteros, no exprimir hasta la última gota la posibilidad de quedar al frente de la tabla tras la liga regular, sería defraudar de nuevo a quienes jornada tras jornada acuden al Rico Pérez con la pasión por un escudo y la esperanza venciendo a la adversidad acumulada. Intentarlo es un deber para quienes componen la plantilla de un club que mira el pasado con nostalgia, y que merece una alegría que le compense de los fracasos que le han llevado al sumidero de la maldita segunda B.

Viene diciendo el «míster» herculano en los prolegómenos de los últimos partidos, que estos son de promoción. No le falta razón, así se lo han de tomar los jugadores, dándole la importancia que tienen, viendo en cada uno de ellos una final. Sin desmerecer nunca al contrario, con seriedad y sin perder la compostura, sumando de tres en tres hasta la victoria final, dejándose la piel en el terreno de juego. Aprovechando esa ola de optimismo que se ha instalado en Zarandieta desde que los servicios jurídicos ganaran la batalla de la sanción europea y los siete millones ya no tendrán que volar a Bruselas, y contagiados por la ilusión que un hecho como el descrito provoca, el equipo aspira a todo. Subir a segunda en dos partidos está al alcance de la mano.

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