04 de diciembre de 2018
04.12.2018

El peligro de los ultras

04.12.2018 | 01:33

scuchar al líder andaluz de Vox, Francisco Serrano, arengar eufórico a sus seguidores la misma noche electoral para que comenzara la Reconquista de Andalucía y confrontarlo tanto con los candidatos de Adelante Andalucía como con los dirigentes nacionales de Podemos, con Pablo Iglesias a la cabeza, nos evocaba el indeseable ambiente que se respiraba en otra época de la historia que ya vivió este país. Cuando la polarización de los bandos políticos se hace tan extrema, cuando los ultras de derechas y de izquierdas chocan de forma radical en sus planteamientos y buscan el combate directo, como se hace patente en el lenguaje utilizado e incluso en las pugnas directas en la calle, nos aproximamos a una situación de confrontación que hay que frenar y erradicar de inmediato. En vísperas de la celebración del 40 aniversario de la Constitución del consenso, de la convivencia y de la reconciliación, nos adentramos en una pantanosa ciénaga que dispara las alarmas para el futuro más inmediato. Pensábamos que nos habíamos librado, por el momento, de la irrupción de la extrema derecha y que el radicalismo del bando podemita se había atenuado tras ser el sostén del Gobierno de Pedro Sánchez, aunque las ínfulas independentistas de los soberanistas catalanes hubiesen radicalizado la política nacional durante los últimos años. Pero el adelanto electoral andaluz ha roto el muro de contención y ha hecho saltar las alarmas. Nos enfrentamos a una situación peligrosa al encaminarse a un múltiple escenario electoral, donde hay muchas cosas en juego, pero no debemos olvidar que el lenguaje y la crispación guerracivilista que oteamos puede beneficiar a los ultras de cualquier bando, pero a quien perjudica es a quienes abogamos por una convivencia democrática, apegada a unos valores y a unos derechos recogidos y defendidos en una Carta Magna que tantas veces se ha puesto como ejemplo.

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