23 de octubre de 2018
23.10.2018
Tierra de nadie Tierra de nadie

Ser y no ser

23.10.2018 | 00:12

A expensas de lo que decida el Pleno del Tribunal Supremo, en el momento de escribir estas líneas los bancos tienen que pagar y no pagar el impuesto de las hipotecas.

-Mande.

Decíamos que los bancos están obligados a pagar y a no pagar el impuesto de las hipotecas. Lo expresamos de manera tan contundente para tratar de entender lo que ha ocurrido, aunque seguimos sin aclararnos. A ver si se reúnen y despejan la incógnita. Entre tanto, Sánchez podría acogerse a este modo de actuar de la justicia para maniobrar y no maniobrar al mismo tiempo en el asunto de los políticos catalanes que se encuentran en la cárcel. De ese modo, obtendría su voto para sacar adelante los presupuestos y aquí paz y después gloria. La fórmula de los señores magistrados del Supremo es genial, ya que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Si su hijo adolescente de usted quiere volver tarde a casa, dígale que sí y que no. De este modo, por ejemplo:

-Puedes venir a la hora que quieras a condición de que no regreses más tarde de las diez.

La disyuntiva shakesperiana «ser o no ser» podría convertirse bajo este nuevo paradigma en la conjuntiva «ser y no ser». Siempre nos molestaron las conjunciones disyuntivas, que lo colocaban a uno entre la espada y pared (o entre la espalda y la pared, que decía el otro). Se trata de una figura gramatical poco positiva para la era de Acuario, en el caso de que sigamos en esa fase del pensamiento mágico, que ahora no caigo.

-Me comería una lata de fuagrás de no ser por el colesterol.

-Haz lo que el Supremo: cómetela y no te la comas.

Si lo pensamos, el Brexit, por ejemplo, consiste un poco en eso: en marcharse sin irse, pues están que se van y se van y se van y aún no se han ido. Y nuestra relación con Europa también, ya que por un lado pertenecemos a la Unión, pero por otro hablamos de «ir a Bruselas» como el que habla de ir a la Metrópoli. Significa que somos y no somos de forma simultánea una colonia. El mundo atómico empieza a comportarse como el subatómico. Dios nos ampare y nos desampare, todo al mismo tiempo.

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