16 de septiembre de 2018
16.09.2018

Distrito digital y calidad urbana

16.09.2018 | 01:23
Distrito digital y calidad urbana

La implantación en Alicante del Distrito Digital y los anuncios que realizó el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en el debate de política general de la Comunitat sobre las empresas con las que se está trabajando demuestran que se avanza por el buen camino. No solo se están dando pasos para que Alicante sea un foco de atracción de nuevas iniciativas empresariales y productivas, que tanta falta nos hace, sino que además se avanza en la extensión de una economía digital ligada a las nuevas tecnologías. Ya no se habla solo de promesas, como en tantas otras ocasiones que en el pasado quedaron únicamente en eso, en pura propaganda hueca, se están firmando acuerdos que en muy poco tiempo verán la luz en una ciudad necesitada de revulsivos.

Nuestras ciudades necesitan estrategias de intervención ambiciosas que atraigan y movilicen a nuevos sectores económicos, aprovechando así los profundos cambios y transformaciones que está generando una globalización tan compleja como imparable sobre las metrópolis mundiales, como ha estudiado la socióloga Saskia Sassen. En el caso de Alicante, frente a un mundo con desafíos cada vez mayores, necesitamos superar el localismo y el abandono en el que la ciudad se encuentra instalada desde hace ya demasiado tiempo, atados por intereses especulativos y miradas estrechas, que han reducido nuestra urbe a un simple tablero de negocios y rentabilidades. Las ciudades son la base para que la articulación de una nueva economía y una sociedad distinta puedan avanzar sobre nuevos espacios productivos con altos niveles de valor añadido. Pero debemos preguntarnos por las condiciones que tienen estos lugares de generación de innovación tan selectivos en el mundo, que crean riqueza sobre la base de su capacidad para captar conocimiento y tecnología.

Y aquí es cuando vemos imprescindible que, al tiempo que se progresa a buen ritmo para que el Distrito Digital sea una realidad, se trabaje a fondo para que Alicante mejore en su calidad de vida, renueve en profundidad su urbanismo, regenere muchos de sus barrios necesitados de ello, implante un modelo de ciudad verdaderamente sostenible, se apueste por dar valor a la ciudad consolidada, al tiempo que se completen equipamientos y servicios esenciales, extremando el cuidado, el mantenimiento y la limpieza sobre el conjunto de los espacios públicos. Aunque se crea que son dos acciones distintas que nada tienen que ver: avanzar en la implantación del Distrito Digital, por un lado, así como trabajar en la mejora de la calidad y la regeneración urbana de la ciudad, por otro, están mucho más unidas de lo que parece. Hasta el punto que el futuro del Distrito Digital dependerá también, en buena medida, de que Alicante se convierta en una ciudad moderna, agradable, altamente cualificada y capaz de ofrecer unos elevados estándares de calidad de vida.

Las investigaciones que se vienen desarrollado sobre las ciudades que más talento e innovación están captando en el mundo son concluyentes, destacando que la mayor competitividad global de una ciudad está estrechamente relacionada con las mejores condiciones de vida que ésta pueda proporcionar para atraer nuevas empresas tecnológicas en las que trabajan personas con talento y empuje, que valoran cada vez más la calidad de vida urbana. Es decir, en la medida en que quienes trabajan en esas empresas tecnológicas son personas con elevada cualificación, todas ellas necesitan de medios físicos adecuados para llevar a cabo una labor altamente cualificada, como infraestructuras modernas, recursos tecnológicos, equipamientos avanzados, servicios digitales, entre otros. Pero también, necesitan y valoran otra serie de servicios como redes de transporte y comunicación eficaces, viviendas de calidad, buenos equipamientos públicos, servicios sanitarios, educativos, sociales y culturales, universidades, parques y jardines, zonas para el ocio y el encuentro. En definitiva, estos trabajadores y también sus empresas tecnológicas, valoran cada vez más, a la hora de elegir sus sedes, las ciudades con una elevada calidad de vida urbana en términos de oportunidades y equipamientos, para ellos y sus familias.

Los trabajos pioneros de la profesora Maryann Feldman, de la Universidad de Carolina del Norte, sobre la geografía de la innovación, demuestran la estrecha relación entre la mayor calidad de vida en las ciudades y su capacidad para atraer empresas innovadoras y a sus trabajadores, cada vez más exigentes, vinculados con sectores de la innovación, las nuevas tecnologías y la economía digital. Hasta tal punto que todas y cada una de las ciudades tecnológicamente punteras e innovadoras en el mundo poseen altos niveles de calidad de vida, no solo en sus centros de trabajo, funcionando como un plus retributivo para los trabajadores y sus familias. Estos lugares dinámicos y avanzados, desde el punto de vista económico y productivo, al basar su desarrollo en las nuevas tecnologías digitales, están impulsando, a su vez, importantes cambios en las ciudades en las que se asientan mediante procesos de modernización, renovación y mejora de la calidad urbana muy notables.

El Distrito Digital que se está implantando en Alicante debe ser el motor para impulsar una profunda renovación de la ciudad que permita mejorar su calidad de vida, al tiempo que contribuya a reducir las numerosas bolsas de pobreza y desigualdad que persisten con intensidad. La oportunidad está ahí, falta que todos la comprendan.

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