12 de septiembre de 2018
12.09.2018

Sectas

12.09.2018 | 00:24

En julio fue noticia la ilicitana Patricia Aguilar captada por una secta en Perú. Hemos seguidos su historia afortunadamente hoy ya está de vuelta después de un año y medio de constancia y lucha por su familia. Coincidiendo en el tiempo, el 6 de julio fue ejecutado en la horca el líder de Verdad Suprema Shoko Asahara y seis miembros. Días después lo fueron el resto de los condenados a muerte por el ataque al metro de Tokio, el 20 de marzo de 1995, en el que en hora punta dejaron bolsas con gas sarín, muriendo13 personas y miles heridas. Además, un año antes habían perpetrado otro atentado con el mismo método con ocho víctimas. En su sede almacenaban armas y productos químicos para producir gas sarín como para matar a cuatro millones de personas. La secta surgió en los 80 comenzando con yoga y meditación, que diversas universidades de elite patrocinaron, atrayendo a cada vez más estudiantes. Mezcla de budismo, cristianismo y teoría de la conspiración, se convirtió en una organización religiosa en 1989, estatus del que fue privado con incautación de sus bienes para compensar a las víctimas.

Sus creencias eran similares a las de otros cultos apocalípticos como La Puerta del Cielo, cuyo líder convenció a 39 seguidores a suicidarse con cianuro y arsénico mezclado con vodka, en su rancho de California, para que sus almas subieran a una nave que pensaban se encontraba detrás del cometa Hale-Bopp, cuyo paso en 1997, dejando un espectacular rastro en el cielo, se consideró un acontecimiento científico. Todos vestían camisas negras y pantalones deportivos y un brazalete que decía: Las puertas del cielo, equipo visitante. O como El templo del Sol, fundada en 1984 a caballo entre Suiza y Canadá. Se basaba en dogmas asentados en los Rosacruces o caballeros templarios que giraron hacia creencias apocalípticas. En 1994 pensaron que iba a suceder un apocalipsis medioambiental y para sobrevivir y renacer en un planeta que orbitaba la estrella Sirius debían ascender a un plano de existencia superior a través del fuego. Ese año incendiaron las sedes de la secta muriendo 48 personas, lo que siguió en 1995 cuando una casa en los Alpes suizos ardió con 16 personas y en 1997 otros cinco se inmolaron en Quebec.

Las sectas son un fenómeno que intranquiliza, siendo errónea la creencia de que incide más cuando el nivel cultural es bajo pues la realidad demuestra que muchas buscan a sus víctimas entre universitarios y clases acomodadas. Las ofertas de tipo espiritual que se desmarcan de lo religioso y proponen meditación, ejercicios físicos terapias, sanación o esoterismo se vuelven atrayentes.

Se acercan a la persona por la vía afectiva y la necesidad que todos tenemos de sentirnos queridos y por la vía espiritual de la búsqueda del sentido a la vida y al mundo. Sus víctimas, personas que atraviesan un momento difícil, se sienten solas, les atraen la autoridad o con dificultad para relacionarse. Emplean técnicas de control a través de lo afectivo y del aislamiento, convenciéndoles de que dentro está lo bueno: la salvación y fuera lo malo, que comporta la condena. La falta de medios, la incomunicación y la vigilancia del grupo dificultarán la salida.

Experto en sectas alertan de que unas 400.000 personas están captadas en España; muchas, adolescentes. Los estudios indican que el 1% de la población en países occidentales está afectada, lo que supondría hablar de unos 350 grupos sectarios, si bien con la imparable irrupción de las redes sociales es difícil evaluar el problema en su justa dimensión.

A la joven ilicitana la capta una pequeña secta de Perú, no presente en España, que contactó con ella por Facebook y, como ella misma ha declarado: Si el líder de la secta pudo llegar hasta mi habitación, puede hacerlo con cualquiera. La mitad de las sectas que operan en nuestro país lo hacen desde tierras malagueñas, siendo el Ayuntamiento de Marbella el único con servicio público que atiende a víctimas.

En 2016 el líder de Dharma Tradición, Francisco Miguel Martínez Martín, popularmente Paco, fue condenado por la Audiencia de Málaga a 7 años y once meses de cárcel por abusos sexuales y corrupción de menores. Llevaba 30 años manteniendo a un grupo de mujeres y hombres amontonados en pisos de Málaga sometidos a su voluntad.

Este agosto ha sido el 49 aniversario del asesinato de Sharon Tate y otras personas por la secta liderada por Charles Manson, mientras escribían canciones de The Beatles en las paredes con la sangre de sus víctimas. Tema tratado por cineastas y escritores no ha perdido su intereses anunciando Quentin Tarantino una película que casi ha coincido con el fallecimiento de Manson el pasado noviembre, en la cárcel donde cumplía cadena perpetua.

Ejemplos de sectas con nombres atrayentes ha habido y habrán. Muchas responsables de páginas sangrientas de la historia o cuanto menos culpables del control y sumisión de miles de personas a las que les roban su capacidad de discernir y su voluntad. No son fáciles de combatirlas, ni personal ni legalmente, pues aunque el artículo 515.2 del Código Penal define como asociaciones ilícitas Las que, aun teniendo por objeto un fin lícito, empleen medios violentos o de alteración o control de la personalidad para su consecución, a veces es complicado demostrar que ha habido manipulacióny que una persona no es libre cuando es mayor de edad.

Como siempre lo más deseable es la prevención, a través de una formación sólida que garantice la capacidad de raciocinio que permitirá tutelar nuestro libre albedrío. Si solo cuenta la voluntad de un nombre tendremos la base de las sectas.

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