12 de julio de 2018
12.07.2018

A propósito de las calles

12.07.2018 | 01:10

Cuando parecía que todo estaba solucionado y había consenso, volvemos a la casilla de salida, de forma que el indigno nombre de Plaza de la División Azul sigue luciendo en nuestro callejero. ¿No será éste el objetivo de determinadas asociaciones que proponen nombres sin fin, a cual más disparatado?


Hoy hemos conocido que al del manido Camarón de la Isla o la judoca María Bernabéu, se añade la representante vecinal y socialista Yolanda Escrich. No seré yo quien opine cuál es el nombre más adecuado (por favor, Camarón, no), pero a propósito del debate que dicha interminable propuesta de nombres genera en la ciudad, me gustaría recordar que la concesión del nombre de una calle es uno de los mayores honores que una ciudad puede rendir a una persona o institución.


El tiempo que fui alcalde tuve el propósito de alicantinizar el callejero, de dar nombre de espacios de nuestra ciudad a aquellas personas que han llevado el nombre de Alicante allá por donde fueran, o que eran de reconocido prestigio en la ciudad. Personas que en sus diversos ámbitos contribuyeron a conformar el orgullo de ser alicantinos que hoy todos llevamos a gala.


Así, tuvieron su calle Pedro Ferrándiz, Perramón, Alejandra Quereda, José Alberto Valverde, Ramón Riquelme, Vicente Mas, Manuel Peláez y varias personas e instituciones más, que poca gente necesita de una explicación para saber quién son.


Pero, igualmente quedaron muchas, injustamente, en el tintero. Algunas de ellas con el expediente ya casi finalizado, como la calle del Fotógrafo Perfecto Arjones o la dedicada a Joaquín Arias, esta última con el expediente por iniciar. No obstante, creo que el mayor olvido que tuve fue el iniciar el expediente para la concesión de un espacio en nuestra ciudad a la socialista Pilar Castillo.


Pilar Castillo, fallecida con 76 años en mayo del pasado año, fue concejala del Partido Socialista desde 1979 a 1987, siendo alcalde José Luis Lassaletta. Su dedicación y ayuda a los más desfavorecidos de la ciudad la llevaron a organizar la entonces inexistente Concejalía de Acción Social en el Ayuntamiento de Alicante. Su trabajo llega hasta la fecha, pues los actuales servicios sociales del Ayuntamiento son directamente fruto del trabajo de Pilar hace casi 40 años. Luchadora incansable y referente vecinal en el barrio de La Florida, es aún recordada porque jamás negó la ayuda a alguien que se lo requiriese, por muy difícil que la contienda se presentase.


Con estas líneas no quiero decir que la Plaza de la División Azul lleve el nombre de Pilar Castillo, no me entiendan mal, solo quiero reivindicar que Pilar merece un espacio en la ciudad de Alicante, porque gracias a su trabajo muchas personas no perdieron la dignidad ni el orgullo y hoy otros muchos estamos orgullosos, gracias a personas como ella, de ser alicantinos.

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