14 de marzo de 2018
14.03.2018
Opinión

Reivindicación o postureo

14.03.2018 | 00:35
Reivindicación o postureo

Los del Último de la Fila -a saber, Manolo García, que, por su nombre y apellido, será «charnego», según los catalanes con pedigrí, y Quimi Portet, este sí debe ser catalino, puesto que se llama Joaquim Portet i Serdà y canta en la «llengua de Josep Pla»- nos preguntaban cosas que a nadie importan, porque nuestra vida es nuestra y la vivimos como nos da la gana, aunque siempre haya a quien le importe, puesto que, tal vez, la suya -su vida- sea más aburrida que un entierro de tercera, pese a que el poeta dijo lo de «qué bonito es un entierro/con sus caballitos blancos y sus caballitos negros/con su cajita de pino/y su muertecito dentro?». Manel y Quimi cantaban lo de «¿Dónde estabas entonces/cuándo tanto te necesité??». A la pregunta de marras se sumó otro grande de la música hispana, Miguel Ríos, quien, en un intento por entrar en el mercado americano, «se bautizó» como Mike Ríos, pero como no se comió un colín regresó a España con aquella copla tan chula de «Vuelvo a Granada», que, en el single/disco pequeño, incluía otra joyita, «El río».

«Reivindicar», según la Real Academia de la Lengua Española, significa «reclamar algo a lo que se cree tener derecho". ¡Sigo!. «Postureo: actitud artificiosa e impostada que se adopta por conveniencia o presunción». Además, «postureo» -palabro aceptado por la RAE-, es «un neologismo acuñado para expresar formas de comportamiento y de pose, más por imagen o por las apariencias que por una verdadera motivación». ¡Ahí quería llegar!. ¡Me he «quedao» más ancho que largo; más a gusto que un arbusto!. Sigo buscando en el diccionario y leo «ventajista: que trata de obtener ventaja o beneficio en todos sus asuntos, o de aprovecharse de las ventajas que tiene». ¡Y arribista!; ¿qué significa arribista?: «Persona que progresa en la vida por medios rápidos y sin escrúpulos»; o sea, pasando por encima de lo que sea con tal de conseguir un objetivo.

¡Tela, telita, tela!. ¡Al toro, que es una mona y «pa» luego es tarde, «amiguicos»!. El pasado 7 de marzo se manifestaron en Madrid numerosos afectados por la pertinaz sequía que azota al sureste español, sobre todo al sur de la provincia de Alicante y Murcia, sin olvidarnos del norte de la de Almería, que siempre se apunta a la fiesta, si es que a esta situación se la puede considerar como fiesta. En todo caso, sería una fiesta macabra en la que se viniese a certificar la defunción de un sector, el agrícola, que, por lo que se ve, va de mal en peor y todo apunta a que no lo salva ni la Macarena, salvo que alguien se ponga a trabajar por el país y no en favor de sus intereses particulares. Agricultores de la Vega Baja, del Camp d'Elx o del campo de Cartagena acudieron a una concentración en la que se reivindicaba agua para regar los campos y salvar las cosechas. La cuenca del Segura, de la que depende el cono sur alicantino, está más seca que la mojama, pero a los políticos parece no importarles, porque ellos van a lo suyo y sólo buscan salir en la foto para decirnos que estuvieron allí, «defendiendo los intereses de los agricultores y apoyando una demanda justa y necesaria para salvar nuestra huerta, nuestros campos, las cosechas». Los políticos son conscientes de que «una imagen vale más que mil palabras» y aprovechan las ocasiones que se les presentan para «afotarse», incluso junto al peor de sus enemigos. ¡Qué barbaridad!.

¡Mirad!. Puedo entender que un político de la Vega -la mayoría peperos- vaya a una manifestación para pedir agua para regar, porque, no en balde, los «vegabajeros», junto con los murcianos, pusieron en marcha lo que en su día se llamó «Mesa del Agua», cuya primera reunión se celebró en el Auditorio la Lonja, de Orihuela, y a la que asistieron los presidentes de Valencia y Murcia, junto con, entre otros, un alcalde socialista, el de Benferri, Luis Vicente Mateo, que antepuso los intereses de los agricultores de su pueblo a los de su partido, lo que le valió un tirón de orejas. ¡Válgame el Señor!.

Nunca entenderé que un político se ponga al frente de una «manifa» para llamar la atención, cuando, en su día, se opuso a que el agua llegase a su pueblo. ¡Veamos, dijo un ciego!. Carlos González, alcalde de Elche fue a Madrid para pedir/exigir agua para el Camp d'Elx. ¡La madre que me parió!. González, en 2008, siendo diputado nacional, se opuso al Plan Hidrológico Nacional y todo porque el proyecto era del PP. ¡Antes no; ahora sí!. El primer PHN -en el que se contemplaba la interconexión de cuencas e incluso agua del Rodano- lo realizó el socialista Josep Borrell, siendo ministro de Felipe González. ¿Quién se cargó la iniciativa?, pues la mandó al limbo una señora que, entonces, era Ministra de Medio Ambiente y ahora presidenta del PSOE, Cristina Narbona. ¡Antes no; ahora sí!. ¿Esto es postureo?. ¡Me da que sí!. Rajoy pactó con el PAR (Partido Aragonés) no desempolvar el trasvase del Ebro -mi «goso» en un «poso»- para no molestar a los «mañicos» y mientras la Vega se muere de sed!. Los técnicos aseguran que España tiene agua suficiente, pero mal distribuida. ¡A más agua, más votos; tú mismo!.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine