01 de junio de 2013
01.06.2013
40 Años

Montse Foix: Llegarán tarde

01.06.2013 | 05:00

Ya sé que el director de este diario me pidió escribir sobre temas que fuesen actuales. Pero, estimado JR -perdóneme la licencia- para mí estar actualizado también pasa por estar al día en eso de las enfermedades ambientales emergentes y de quienes las padecen. La cabra tira "pal" monte, así que, hartito de los bárcenas, gúrteles, urdangarines, ritas y campses pido su venia (sea lo que sea la venia) para pastar un rato.
Y no me refiero con lo de emergentes a aquellos síntomas que pudieran catalogarse anómalos provocados por la reaparición de fantasmas del pasado reciente cuyas sábanas raídas y alcanforadas dejan entrever manchas "belmézicas" tremendamente parecidas a la cara de Felipe González, Aznar o Guerra. Los muertos muertos están por mucho que se empeñen en resucitar valerosas hazañas contando viejas luchas que sólo sirven para dar pábulo a la esterilidad actual, tanto como a su inexistente influencia, mientras todavía asumen que políticamente no están muertos cuando verdaderamente lo que están es mal enterrados.
En realidad me refiero con lo de emergentes, urgentes por otro lado, a la Fibromialgia, a la Fatiga Crónica, a la Electrosensibilidad y a la Sensibilidad Química Múltiple, porque estas enfermedades sí son padecidas por auténticos vivos. Así que me meto en internet y vuelvo a consultar un blog llamado Mi estrella de mar cuya autora es María José Moya, enferma de algunos de los trastornos citados pero ejemplo vivo de saber hacer y estar a pesar del abandono administrativo, médico y asistencial que sufre. En su última entrada de 29 de mayo cuenta la historia de Montse Foix, una enferma de Sensibilidad Química Múltiple y enfisema pulmonar avanzado que vive en la calle, dentro de un coche, desde febrero pasado. En la puta calle mientras espera, no se sabe cómo teniendo lo que tiene encima, la respuesta de Bienestar Social de Lleida a la prestación económica de la renta mínima de inserción (RMI) que había tramitado y que le denegaron aduciendo inverosímiles argumentos sacados de alguna obra que Poe escribió muy avanzado su deteriorado estado. Su increíble historia la pueden conocer entrando en el citado blog. Nos puede pasar a todos. Bueno a todos no, a algunos solo.
Ya sé que siempre ha habido gente durmiendo en la calle, excluidos, anómicos, desesperados y tan desestructurados como integrados en esa cultura a la que todos estamos abocados actualmente que no es otra que la de la pobreza. Esa que constituye una respuesta racional a unas condiciones objetivas de impotencia y que una vez instaurada, permitida, aleccionada y consentida por el poder suele perpetuarse, pasando ya de padres a hijos, mientras se insiste en demonizar, castigar y responsabilizar a quienes la padecen al mismo tiempo que quienes deberían hacer algo tranquilizan su conciencia tomando unos gin-tonics a bajo precio para celebrar no se sabe qué coño.
A la señora Foix, como a esas 72.000 personas que colapsan Cáritas, sólo en Alicante, debe haberle pasado lo que a muchos: han perdido la batalla del futuro simplemente porque en la ruleta de la suerte un dedo acusador y testicular les señaló. No hay rencor: solo se trata de ellos o nosotros. Esa es la base de su política. Sin embargo, sobre ella se ha cernido no solo la tormenta de sufrir en sus carnes esa tendencia despótica que algunos dirigentes y otros tantos funcionarios, que deberían estar al servicio del ciudadano, exhiben y que culpabiliza a los desheredados haciéndoles comprensible, aguantable también, unas condiciones de vida que hacen que su pobreza y su exclusión sea inevitable para ellos. Pero hay más, sobre Montse arrecia también la nula respuesta que el sistema sanitario ofrece en materia de diagnóstico, terapéutica, control, especialización y gestión de sus padecimientos de origen ambiental. Dos por el precio de uno.
No hay nada que justifique una vida vivida así. Así que ¡dense prisa responsables de Bienestar Social de Lleida o donde sea que se den estos casos! Está en juego su credibilidad y la del sistema. No nos tomen más el pelo. Y aprovechando el grito pregunto: ¿cuándo puñetas reconocerán la Sensibilidad Química Múltiple?, ¿cuándo la Electrosensibilidad?, ¿para cuándo una respuesta adecuada a la Fibromialgia?, ¿cuándo tendrán estos enfermos la categoría suficiente para que el sistema les dé respuestas adecuadas? Lo tiene complicado Montse. Lo tienes complicado te llames como te llames: el sistema ni está ni se le espera. ¿Quieren apostar? Llegarán tarde, otra vez.

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