30 de junio de 2012
30.06.2012

Espectáculo versátil

01.05.2012 | 07:00

Arranca la sesión con el toque inconfundible del genuino jazz. Los instrumentos, piano, contrabajo y batería, se asocian para ofrecer un interesante inicio. El pulso se mantiene durante hora y media. Pero no sólo con el estupendo trío de instrumentistas. Los tres son ingredientes del entorno teatral en el que actúa Adán Rodríguez en plan comediante. "Si quieren cenar, boleros han de tocar", advierte el todoterreno sexual Françoise Terremoto a la Cambalache Jazz Band tras interrumpir desde el patio de butacas. Es el maestro de ceremonias, con acento francés, y el cantante con sombrero de copa. Canta Piel canela para empezar el show y conocemos los nombres irreales de los músicos. Dos se llaman Francisco y el otro Paco. Interpreta Alma, corazón y vida a su manera nuevamente, con una voz poco melodiosa y casi como si hablara. Los rasgos jazzísticos no desaparecen nunca. Por algo se llama el espectáculo Jazz, boleros y cambalache. Chus Escudero es el autor de la propuesta, dirigida e interpretada por Adán Rodríguez, y Smart Set Trío es la verdadera denominación de la banda musical. Toca la clásica pieza Cheek to cheek que popularizó Fred Astaire. El piano lo asume Javier Bermejo, el contrabajo lo acoge Andrés Lizón y el baterista es Curro García. Interrumpe mademoiselle Luciana con un Adán Rodríguez interpretando al travestido. "Nada de jazz", exige. Nos habla de amor, celos, rupturas o enamoramientos. Es decir, los temas amorosos o de desamor del bolero. Sale a colación la famosa melodía de La barca. ¿Recuerdan a Lucho Gatica? Aquello de "Dicen que la distancia es el olvido". Después canta Lo dudo y Piensa en mí. Busca la complicidad y el canturreo del respetable que inundó el Arniches en la última jornada del Ciclo de Intérpretes Alicantinos. Aún aparece otro sujeto. El gaucho argentino invita a cantar Me voy pa'l pueblo y luce una vena contestataria al hablarnos de la mentira y la hipocresía de los políticos y los banqueros. Destacan la versatilidad, la entrega y el gancho de Adán Rodríguez. Oímos, además, Sí tú me dices ven o Se te olvida. ¿Cambiar el siglo XXI depende de cada uno de nosotros? He ahí el reto que lanza.

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