23 de enero de 2011
23.01.2011

El fantástico mundo de Alfonso Vegara

23.01.2011 | 06:00

Carlos Rexach, siendo entrenador del Barça, fue preguntado en una ocasión por el mal partido que había hecho su equipo y que le había llevado a perder en casa por 1-2. El gran Charly, con la singular flema que tanto acreditara como extremo contestó: "Yo les he explicado a mis jugadores el planteamiento antes del partido, si han perdido no es cosa mía, en mi pizarra ganábamos por 3-0". Alfonso Vegara también tiene su pizarra. Y una pizarra bien acreditada. Es un galáctico del urbanismo. Y está dotado de ese intangible don que le permite aparecer a un tiempo como técnico y como ilusionista. Y cuenta para ello tanto con el dibujo de los planos como con la magia de las palabras. El territorio se insufla de vida a medida que es denominado. Es el poder taumatúrgico que tiene el arte de ponerle nombre a las cosas. Otra cosa, y créanme bien distinta, es la realidad. El partido que hay que jugar.
Y debo decir enseguida que no me pareció, en absoluto, exento de eficacia el caudal de hipótesis que desplegó sobre el término municipal de Elche. Cabe destacar el marcado sesgo economicista que Vegara imprimió a su trabajo. El estado de cosas actual, efectivamente, no permitiría algo que no se centrara en contribuir a darle salida a la crisis. Y cabe destacar también lo que no hay en este trabajo. Sigue faltando una idea global de ciudad y del municipio que la integra. Y se echa de menos el anclaje de la ciudad con el territorio. Elche es una ciudad por donde pasan muchas y grandes vías de comunicación -terrestres, aéreas, de gran proximidad con las marítimas y, pronto, del AVE-, pero aún no es una ciudad bien comunicada. Queda faena por rematar. Falta encajar vías de comunicación internas, de la ciudad con el aeropuerto, de ambos con el AVE. Y falta anclar la ciudad con Alicante y con el sur con algo más que carreteras. Sólo así será capaz de consolidar su posición de liderazgo en el territorio y de explotar sus capacidades.
Pero donde realmente resulta sugerente el trabajo es en la formulación de proyectos. Una auténtica explosión de sugerencias. La factoría Vegara en estado puro. Un Parque de la Innovación para superar el actual estado del Polígono Industrial de Carrús alargándolo hasta la ladera del río. Un gran Campus de Incubación de empresas al norte del Parque Municipal "para transformar las ideas en compañías". Una muy sensata propuesta de redefinición del Campus Universitario para abrirlo a la ciudad. Un plan llamado "Ensanche 21" dentro del "Diamante Urbano" para recualificar el espacio de todo el ensanche oeste del río: Carrús, Corazón de Jesús y Pla. Un gran ecobulevar en la carretera de Crevillent. Una Ciudad Aeroportuaria en torno al Altet. Un Cluster de la Salud, vinculado al deporte, en Arenales. Repoblación de pinos en La Marina como condición para su explotación ecoturística. Y más. Algunos proyectos más.
Habrá que reconocer la bondad y lo muy recomendables que resultan algunas de estas hipótesis para la ciudad. Y su gran utilidad en aras a la fijación de un "modelo ilicitano" de salida de la crisis. El problema viene cuando las contrastamos con la realidad. Hasta ahora, lo normal era que la demanda desencadenara una oferta de productos o servicios. Aquí parece que estemos ante un modelo contrario. Se produce una oferta de suelo para usos específicos, avanzados e innovadores para que, a continuación, desencadene la demanda correspondiente. De esta forma, el trabajo vendrá luego, cuando haya que darle vida real a los proyectos. Cuando haya que buscar inversores. Cuando haya que atraer emprendedores. Cuando haya que convertir a la ciudad en el mejor reclamo para la innovación. Cuando haya que estampar contra la realidad el fantástico mundo de Alfonso Vegara.
El Ayuntamiento de Elche ha pagado bien a la Fundación Metrópoli y ésta le ha devuelto el favor al Ayuntamiento poniéndole deberes para mucho tiempo. Buenas ideas que necesitarán mejor gestión. Y así habrá de ser si no queremos que, a imagen y semejanza del bueno de Charly Rexach, este partido se gane por goleada en la pizarra y se pierda sin remedio en el campo.

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