26 de junio de 2010
26.06.2010

El desembolso austero

26.06.2010 | 07:00

La fiesta sigue. Sólo que, durante el fin de semana, adquiere su máximo esplendor en el circuito valenciano de la Fórmula 1. Por él Camps ha podido disfrutar estos días estrechando la mano de los trabajadores contratados ex profeso. Cuánto haría que el molt no podía explayarse en un cometido de ese corte en plena calle. Bueno, el perímetro está acotado, pero algo es algo. Sólo por eso ya ha merecido la pena el desembolso. Blasco, que es el que conduce, debe encontrarse encantado con este tip0 de exhibiciones. Y Fernando Alonso, como es habitual en él, ha puesto todo lo que está de su parte para animar el cotarro y de ese modo dijo que la selección lo tenía más fácil anoche que mañana él. No ha pronosticado cuántas vueltas piensa durar sin estrellar el monoplaza, pero todos los que se desplazan confían en que dé al menos dos. Más de dos verán la carrera a través de las imágenes de Canal 9. Cuatro seguro. Lo sé porque mi hijo que, además de alicantino es el aficionado, cada vez que se lo pongo en la autonómica me la transforma para seguirle la pista a Lobato. No obstante, en cuanto se descuida le doy el cambiazo. Él no sabe lo que nos cuesta. Ya conocen a la juventud por muy razonable que sea, que por ahí no tengo queja alguna. Y mucho menos por el hecho de que esta cita tan fabulosa suponga el pago de unos 35.000 millones de las antiguas pesetas. La inversión no puede andar más acorde con los tiempos porque lo que nos aporta es tanto que es imposible especificarlo. Y mucho más a la velocidad que van. Me refiero a los bólidos, claro. ¿A qué iba a referirme? ¿No creerá alguien que estaba acordándome de la deuda en la que nos movemos? ¡Por Dios! En absoluto. Además, toda la deuda que tengamos es poca dado que el desvelo por que las dotaciones públicas estén al día lo ve cualquiera. Sobre todo, la "once".

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