16 de junio de 2010
16.06.2010
EL TELEADICTO

Rosario Pardo

16.06.2010 | 07:00

Es Rosario Pardo una de nuestras actrices más auténticas. La secuencia que mostraron de Tapas, con Ángel de Andrés, vale un mundo

Fueron muchos los momentos felices durante el paseo por Jaén de la mano de Rosario Pardo en Volver con. Pero tal como esperaba, lo que más me sedujo fue lo relacionado con el lenguaje, con esos matices que nos confieren determinados acentos, y que en casos como los de Pardo llegan a convertir el dicho en celebridad.
Porque eso supuso el rotundo "lo que es... es" con el que parodiaba a Rocío Jurado en el Crónicas marcianas que le dio la fama en el año 2000, cuando contaba 41 años, después de no poca brega y mucha tenacidad, tal y como remarcaron sus amigos teatreros. Gracias a este Volver con nos enteramos de la oposición de sus padres, conservadores y de otra época, a la vocación de la hija. Rosario se trasladó a Granada, dio clases particulares de inglés, trabajó en lo que hubo de trabajar sin pedir un céntimo, y siguió con lo suyo hasta que un buen día se coló en nuestros hogares logrando eso que llaman fama, a golpe de vis cómica superlativa.
Es Rosario Pardo una de nuestras actrices más auténticas. La secuencia que mostraron de Tapas, con Ángel de Andrés, vale un mundo. Pero como antes apuntaba, lo mejor del viaje compartido el lunes fue recuperar ese acento jiennense y tantas expresiones que dicen mucho más de lo que dicen: "Tú eres mi amiga la apañá; pero qué bonica es; ha sido un chorreo de place". Y, por qué negarlo, algún que otro instante emocionante, como lo son siempre los reencuentros con los amigos del alma. "A la familia te la concede el dios de los infinitos, pero los amigos se eligenÉ" O ese fin de fiesta, todo un canto a la vida: "Pa´ vivir así, más vale no morirse". Tal como está el patio televisivo, un caramelo.

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