09 de junio de 2010
09.06.2010
40 Años
Puertas al campo

Periodismo sobre el periodismo

09.06.2010 | 07:00

Oh Shamayim, de 32 años, sale todas las mañanas de su casa en busca de alimentos. Su madre, Ha'aretz, lleva postrada en cama 60 años y es difícil hallar, en el gueto, ningún otro tipo de ayuda que vaya más allá de las food stamps, en opinión de Shamayim insuficientes. El señor Shamayim es un caso más de la nueva situación que están atravesando los sectores más desfavorecidos en Nueva York, donde los judíos han sustituido a los hispanos del mismo modo que estos sustituyeron a los negros como receptores de las ayudas gubernamentales para los más desfavorecidos.
Por supuesto que la noticia es falsa, pero la pongo como ejemplo de cómo abordaría un periodista estadounidense un problema complicado como el de la pobreza y los cambios en la composición de los pobres: personalizando, insistiendo en el "factor humano", añadiendo detalles tiernos aunque irrelevantes para el tema y evitando entrar en el fondo de la cuestión. Ahí va otro modelo.
El deficiente intelectual que es Zapatero ha recibido al mentecato de Evo Morales con lo que muestra su apoyo a las insensateces de este último. Si ZP fuese un patriota (que no lo es) habría puesto en su lugar al dictadorzuelo boliviano que sigue con sus arrogancias y con sus muestras de mala educación. Sin embargo, ZP, mentiroso compulsivo, mantiene su conocido empeño de desprestigiar a España y apartarla de los países civilizados.
Este es el "modelo tertuliano": no hay información alguna, predominan los insultos y las descalificaciones, las afirmaciones no se prueban y, de hecho, lo único noticiable es que el presidente español recibió al boliviano. El resto, irrelevante. Pero hay más.
A estas horas de la mañana todavía no se tiene noticia de nuevos enfrentamientos como los sucedidos hace una semana entre la tribu de los alasitas y la de los qarisiri, pero la situación permanecía en una tensa espera ya que las matanzas tribales podrían producirse en cualquier momento.
Este es el "modelo violentófilo". El corresponsal está fascinado por la violencia y en el altar de la misma ofrenda su etnocentrismo, si no racismo (del tipo del tertuliano del modelo anterior). Por supuesto llama "tribu" a lo que no lo es y, ya puestos, podría deletrear correctamente la palabra qharisiri. Pero, en todo caso, es un modelo en el que no se trata de "hombre muerde a perro" sino de "estoy esperando que de un momento a otro se den de dentelladas que es lo que sé que es noticia".
Al Qaeda vuelve a atacar. En la tarde de ayer, se produjo en Malcocinado, Badajoz, un nuevo atentado, atribuido a Al Qaeda. En la calle Doctor Fleming, frente al domicilio de un conocido intelectual, se provocó una explosión sin que, afortunadamente, haya habido que lamentar desgracias personales y sólo algunos desperfectos en las fachadas.
"Modelo perezoso". Si hay un atentado, tiene que ser Al Qaeda, aunque después vengamos a saber que no se trata de La Base sino de un oscuro grupo de insurgentes maoístas que reivindican el acceso a la propiedad de la tierra con la que poder comer (no invento: recuerdo, aunque los nombres y circunstancias hayan sido otros). Perezoso porque imputa una autoría que no es tal. Pero igual no se trata de un "modelo perezoso" sino de un "modelo sospechoso" (como pudo ser la atribución del 11-M a ETA). Ha habido como una cierta conjura (que creo que está reduciéndose) para cargar cualquier cosa a Al Qaeda. Ahora parece que son los talibán los malos. Todo según convenga a la propaganda del momento.
Son cuatro noticias inventadas, pero detrás de las cuatro hay crónicas reales que he leído o escuchado. Estos modelos no son necesariamente mayoritarios, y, mucho menos, el "modelo gringo" con que he abierto, aunque ya hay ejemplos en esa dirección. Pero no por ser minoritarios dejan de tener su interés, sobre todo cuando se constatan sus elementos en común: no hay referencias al contexto, no hay preocupación por los factores que han llevado a tal situación y en ningún momento se plantea qué posibles salidas podría haber para lo descrito. Doy por supuesto que la objetividad total es imposible, pero si en 1 y 3 pueden individuarse las "manías" que llevan a plantear la noticia de esa forma, en 2 y 4 hay motivos más que suficientes (sobre todo en 2) para levantar la oreja (o la ceja) ante el peso abrumador que tiene la ideología sobre la información. Sobre las columnas como ésta, otro día.

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