06 de junio de 2010
06.06.2010

Más textual que escénica

06.06.2010 | 07:00

"El Pez Gordo" TEATRO PRINCIPAL DE ALICANTE

Autor: Roger Rueff. Reparto: Helio Pedregal, Toni Cantó, Bernabé Rico. Dirección: Juan Carlos Rubio.
El cartel define muy bien la identidad o los propósitos de esta pieza del estadounidense Roger Rueff. Los tres personajes están sumergidos, intentan salir a flote y pescar el pez gordo que les saque del apuro en la empresa para la que trabajan. No sólo eso. Bucean en las profundidades del espíritu humano y en un mar de reflexiones. Buscan al cliente perfecto en una convención empresarial y conversan sobre la vida y el mundo de los negocios. La habitación de un hotel es el espacio en el que se desenvuelve este trío con un difícil futuro laboral. La crisis que nos comprime en la actualidad aumenta el valor de una obra psicoanalítica interpretada por Helio Pedregal, Toni Cantó y Bernabé Rico. Tres maneras de observar las cosas con unos sujetos que podrían ser la misma persona en sus diferentes etapas. El primero es un hombre maduro, escéptico y divorciado que cuestiona su realidad individual y profesional. El segundo pasa de los cuarenta y es un papagayo comercial agresivo. Finalmente, el más joven es idealista y muy religioso. Las charlas entre ellos y ciertas confrontaciones están servidas durante los noventa minutos. Cada actor asume las características de su papel con el mayor tono de sinceridad posible y pretendiendo despertar emociones y sonrisas. Hay talento y talante. Y un Toni Cantó que es la fuerza motriz de esta obra bajo la batuta del también guionista y autor Juan Carlos Rubio. Ahora bien, El pez gordo ofrece una dimensión más textual que escénica. La acción emocional es la protagonista. Esto puede pesar en el ánimo del respetable y no llegar a transmitir plenamente lo que se desea pese a las acciones físicas y a la buena tarea de estos intérpretes dirigidos por el debutante director. Roger Rueff defiende la conciliación del trabajo con la honestidad en unas sociedades consumistas y un tanto deshumanizadas por el culto al dinero. Vender como sea y ganar parecen los objetivos máximos. "Nadie está por encima de DiosÉ salvo tu jefe". La ironía y la acidez surgen en la obra traducida y producida por Bernabé Rico. Vean el filme si quieren.

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