03 de junio de 2010
03.06.2010

Un camino enriquecedor

03.06.2010 | 07:00

Natural es Ciencia, el ciclo de conferencias sobre medio ambiente, ciencia y cultura que organiza el Área de Medio Ambiente de la Diputación de Alicante cumple cinco años y cincuenta conferencias. Esta iniciativa surgió con la idea de que son posibles y necesarios muchos caminos distintos hacia un mismo fin; con la idea de abrir, recibir y ensanchar nuestro conocimiento.
El fin de este foro de conocimiento es que nos ayude a encontrar primero preguntas y luego respuestas; que nos ayude a saber cómo podemos ser un poco más conscientes día a día de la realidad, de nosotros y de nuestro entorno; que nos ayude a parar un poco la velocidad de nuestras vidas; a hacer las cosas con cuidado, a aceptar el reto del cambio y a buscar la sostenibilidad. Por eso, Natural es Ciencia se abre, se ensancha y recibe disciplinas tan dispares como la cosmología o la sexología; la biología o la sociología; la botánica o la arquitectura; el extenso océano o las montañas más altas del planeta; la medicina o la arqueología; la cocina o la educación. Y nuestros ponentes son médicos, trotamundos, biólogos, geógrafos, sacerdotes zen, economistas, cocineros, jueces, sociólogos, astronautas, expedicionarios, físicos, matemáticos, deportistas, filósofos, astrónomos, geólogos, submarinistas, montañeros o químicos. Y todas esas disciplinas contadas por esos profesionales nos han dado datos increíbles, esclarecedores y estremecedores; nos han mostrado imágenes bellas y horribles del mundo y de nosotros; nos han acercado el cielo; nos han hecho pensar, y mucho, en cosas muy serias y también en otras insignificantes; hemos nadado y dado la vuelta al mundo en bicicleta con ellos; nos han dado masajes y brebajes; nos han acercado los saberes más complejos; nos han hablado de las emociones y de los copos de nieve; nos han hecho jugar y participar con tubos de ensayo o con electricidad; nos han dejado boquiabiertos con su fortaleza, su habilidad o su capacidad de lucha; nos han hecho reír y también nos han hecho llorar. En definitiva, estas cincuenta conferencias han sido un enriquecedor camino.
En Natural es Ciencia ha quedado patente que nuestra especie, querida y maravillosa especie, transcurre por su historia sufriendo cambios, evolucionando. Hemos logrado avances en todos los campos, muchos de los cuales aún nos siguen pareciendo imposibles o cosa de magia. Sin embargo, y paralelamente a todos los logros, también nos equivocamos, cometemos errores y desequilibrios y provocamos daños, a nosotros mismos y a nuestro entorno, de una magnitud igual o superior a la de nuestros avances. Quizá nos hemos olvidado o no hemos entendido que las cosas están relacionadas, que existen lazos entre los seres vivos. Hemos creído que los recursos son infinitos, y lo peor de todo es que hemos creado la formula del éxito personal y social, la del ego enfermizo, que nos aboca irremediablemente al daño y a la infelicidad. Pero, afortunadamente, una de nuestras características es que tenemos la capacidad de reconocer cuáles son nuestros errores y de poner sobre la mesa soluciones.
Pero corregir nuestro rumbo, nuestra tendencia a la deriva, será más un proceso que una acción puntual y finita. Y si entendemos la idea del proceso, entenderemos entonces que la corrección empieza pero no acaba, debe ser un esfuerzo constante.
No quiero caer en un mensaje catastrofista y pesimista, aunque mucho de lo que hemos escuchado en las conferencias es duro y alarmante. Más bien al contrario, desearía trasladar una idea posibilista y optimista. Si algo se ha resaltado en Natural es Ciencia, es que toda esta historia, el cómo son y cómo están los cosas depende de todos y cada uno de nosotros, que el sistema somos todos y que un poco de cada uno es mucho aunque parezca lo contrario. Y ante el reto que tenemos por delante, el reto del cambio, el de ser conscientes de lo que nos pasa y de nuestros errores, el desafío de corregir sin prisa, sin grandes cambios pero sin pausa nuestra trayectoria individual y colectiva no debemos olvidar todos nuestros logros y avances, es decir, nuestra gran capacidad.
Nuestros ponentes nos han aportado soluciones y fórmulas hacia el cambio y hacia la felicidad como que Se puede vivir mucho mejor con mucho menos, El camino es el amor, No hay relación entre acumulación y felicidad, Sentémonos y sintámonos, Desactivemos la bomba del deseo o Vayamos a la naturaleza a reconectarnos.
La Diputación edita un libro conmemorativo en el que recopilamos la esencia de esas cincuenta conferencias, con citas y reseñas de los propios ponentes y con el que pretendemos crear un documento inédito de reflexión y pensamiento, que espero sea del interés de todos.
Y de esta forma, durante cinco años, he vivido yo Natural es Ciencia junto a los cincuenta conferenciantes, junto a todos los que, de una forma u otra, participan y hacen posible que el primer viernes de cada mes nos podamos sentar a escuchar en el magnífico salón del Marq, y, especialmente, junto al público, en frente pero al lado de más de 3.500 personas que nos han acompañado y que han dado sentido a este proyecto.
Como gerente provincial de Medio Ambiente de la Diputación de Alicante y como director y moderador de Natural es Ciencia, ¡gracias a todos!

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