27 de marzo de 2010
27.03.2010

Víctimas y verdugos

27.03.2010 | 06:00

En relación con la colocación, en la Plaza del Mercado, del monumento a las más de 300 víctimas civiles del bombardeo sufrido por Alicante el 25 de mayo de 1938, la Comisión Cívica de Alicante por la Recuperación de la Memoria Histórica quiere hacer constar lo siguiente: Que con fecha cinco de febrero se dirigió por carta a la alcaldesa de Alicante -que no ha accedido a reunirse nunca con nosotros, a pesar de nuestras peticiones en ese sentido- para manifestarle nuestra posición, ante la noticia de que la colocación de ese monumento estaba pendiente de ciertas reticencias suyas sobre la palabra "fascistas" aplicada a los aviones que dejaron caer su mortífera carga sobre muchos ciudadanos y ciudadanas de Alicante inermes. Le recordábamos a Sonia Castedo que quienes queremos rescatar la verdadera historia de nuestro pasado más reciente no podemos admitir que se falte deliberadamente a la verdad histórica, ya que los aparatos que en repetidas ocasiones bombardearon Alicante formaban parte de la Aviación Legionaria fascista, como han demostrado muchos historiadores, y en los archivos italianos se conservan -y algunos de ellos han sido recientemente publicados- fotografías y documentos sobre las distintas agresiones sufridas por la población civil de nuestra ciudad y de otras localidades de la España republicana. Además, le decíamos que no era verosímil que a quienes pilotaban dichos aviones, como a las tropas integrantes de la División Littorio que fueron las primeras en entrar en Alicante en marzo de 1939, les resultase insultante que se les denominase "fascistas", pues tal denominación era para ellos un orgullo. Y le preguntábamos que, si no era insultante para ellos, ¿para quiénes puede serlo ahora?
Consideramos, pues, que nuestra actitud coincide plenamente con la verdad histórica, como reconocen Pérez Oca y la Plataforma Alicante Vivo, que califican la redacción de "definición rigurosamente histórica", y estamos de acuerdo con las condiciones que ponen para aceptar una inscripción consensuada por todos: "que recuerde y honre a las víctimas y mencione de forma clara y concisa a los agresores y al bando al que pertenecían, ilustrando así, a los que lo lean, de las circunstancias históricas del luctuoso suceso". No creemos que se nos pueda acusar de terquedad y, en todo caso, habría que lanzar esa acusación contra los propios hechos históricos.
De todos modos, estaríamos dispuestos a estudiar otra redacción, siempre y cuando quedase en ella clara la adscripción política de los atacantes y la de las víctimas. En definitiva, y como le decíamos a Sonia Castedo, entendemos que la alcaldesa de la ciudad ha de ponerse al lado de las víctimas, alicantinas, de esos bombardeos, a los que, al parecer, no teme ofender al impedir que se recuerde su muerte, y no al lado de los que lanzaron sus bombas sobre el Mercado, a los que, al parecer, teme ofender.
Por supuesto, estamos de acuerdo en que el texto esté también en valenciano y en que el tema se resuelva de manera urgente, para que el monumento se inaugure el próximo 25 de mayo, cosa que depende exclusivamente de la alcaldesa.

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