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Caso Nóos

Las compras privadas de la Infanta con la tarjeta de Aizoon

Una entrenadora personal, un cargamento de vinos, libros para sus hijos.... Son algunos de los gastos cargados a la sociedad

07.01.2014 | 09:48
La infanta CristinaLa infanta Cristina

En los últimos seis meses la duquesa de Palma ha sido objeto de una profunda investigación económica. Y de esta forma se han averiguado los gastos económicos que ha realizado en los últimos años. Los documentos han demostrado que en más de una ocasión los duques de Palma han utilizado el dinero que entraba en Aizoon para realizar compras privadas.

Los duques contrataron en 2005 a una entrenadora personal, Margarita Martí Ripoll. Esta experta atendió hasta 2007 al matrimonio en sesiones individuales o conjuntas. Según su factura, las clases eran de "asesoramiento" o coaching.

La más asidua a la entrenadora fue la hija del Rey, que iba a sus clases de hora y media una vez al mes, o cada quince días, aunque en noviembre del 2006 asistió cuatro veces. Martí cobró las sesiones a 200 euros las de asesoramiento y 250 las de coaching. En total la experta facturó 7.850 euros a los duques, pero luego descontó la parte proporcional al IRPF y les reclamó 6.672,50 euros.

El matrimonio también adquirió, con fondos de su consultoría, un cargamento de vinos de La Rioja alavesa. Urdangarín y la infanta Cristina hicieron un pedido de 1.357,20 euros a las bodegas Baigorri. Compraron un total de quince cajas de crianza 2004, tres botellas de Baigorri de Garage y otras tres de Chopo. El vino más caro fue el Garage, a unos 25 euros la botella.

Hacienda ha descubierto que Aizoon pagó además comidas a los escoltas de Cristina y su marido y también les abonó, en ocasiones, el combustible de sus vehículos, uno de ellos, una furgoneta de los duques.

Julita Cuquerella, la fiel secretaria que Telefónica asignó a Urdangarin en Barcelona, aparece en estas facturas investigadas por un doble motivo: compró con dinero de la empresa cuatro ejemplares de la famosa saga del mago Harry Potter, así como un quinto libro titulado Creatividad, e hizo un viaje a Roma. La secretaria estuvo en la capital italiana entre el 18 y el 20 de septiembre del 2008.

Aizoon costeó tres noches de hotel de Cuquerella en el prestigioso Alberto Chiara. Cada pernoctación costó 1.720 euros. No es el único desplazamiento particular sufragado con euros de la consultoría de los duques.

En el sumario hay un recibo de un hotel español donde se alojaron Cristina y dos de sus hijos. La estancia duró tres noches. La factura ascendió a 1.573,54 euros, con un almuerzo incluido. En agosto de 2008 los duques reservaron un hotel en Sudáfrica con el nombre falso de Señor Pep Figueras y estuvieron dos días, uno de los cuales fue dedicado a hacer un safari por la selva, que costó 5.000 euros.

La hija del Rey y su marido
también tiraron de las tarjetas de crédito de Aizoon para pagar en numerosos restaurantes y hoteles de medio mundo, incluida Mallorca, donde solían pasar sus vacaciones estivales y de Pascua

Los duques de Palma pagaron con casi ocho mil euros de su consultoría e inmobiliaria Aizoon un
espectaculo de luz y sonido, realizado en un restaurante barcelonés, en junio del 2005, segín un
informe policial entregado al juez del caso Nos. Doña Cristina y su marido Inaki Urdangarin se gastaron también cerca de 140.000 euros de su consultoría en amueblar los salones de su palacete de Pedralbes y cargaron a la empresa decenas de facturas de restaurantes y hoteles por todo el mundo, incluida Mallorca.

Gastos para el Palacete de Pedralbes

Aizoon satisfizo 20.000 euros por los honorarios del arquitecto catalán Marc Viader Salvado, un
amigo de la infanta Cristina que reformó el palacete de Pedralbes.

Este profesional ha explicado a la Policía que ese dinero es la parte de su proyecto dedicada a las salas y despacho acondicionadas para Aizoon en la antigua torre. El resto de sus emolumentos, correspondientes al grueso de la rehabilitación, fueron abonados aparte por Inaki Urdangarin.

El equipamiento del despacho de Aizoon, de cuya existencia dudan los investigadores del caso
Nóos, costo casi 40.000 euros. La empresa que se encargó del mobiliario y de la decoración fue Pasi Disseny, que contacto con Viader e Iñaki Urdangarin.