16 de diciembre de 2011
16.12.2011

La vela se posiciona como riqueza turística

En el Congreso de Escuelas Náuticas de la Comunidad, celebrado en Benidorm, se ha puesto de manifiesto el poder de atracción de este sector

16.12.2011 | 01:00
Varios grupos de alumnos aprenden a navegar.

Las experiencias náuticas y la capacidad de vivir la vela son una de las riquezas turísticas más atractivas de la Comunidad Valenciana. La náutica está considerada como un valor estratégico del sector turístico. Esta fue alguna de las conclusiones que se pusieron de manifiesto durante el VII Congreso de las Escuelas de Vela y Turismo Náutico, que se ha celebrado en el Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas de Benidorm.
Las Escuelas de Vela Homologadas pasaron revista a su balance de resultados, pero también a la necesidad de comprometerse para crear un producto náutico más accesible y aprovechar la demanda de actividades náuticas de una sociedad que pide un valor añadido que complemente la oferta de sol y playa. Para ello, se generarán herramientas como una página web que englobe toda la oferta de la red de Escuelas de Vela de la Comunidad Valenciana, la participación en las redes sociales y la progresión en los items de calidad y confianza con las que ya trabajan las escuelas.
"Durante más de una década tanto la Federación de Vela de la Comunidad Valenciana como las Escuelas de Vela han realizado un trabajo intenso en la oferta de cursos, de vivencias, de experiencias náuticas dirigidas a un abanico de todo tipo de públicos y de todas las edades destinadas a compartir la pasión por el mar de los navegantes a vela", mmanifestaba durante su intervención el presidente de la Federación, José Martínez.
Como fruto de ese trabajo, la Comunidad Valenciana dispone en este momento de una red de Escuelas de Vela con 50 centros distribuidos a todo lo largo del litoral, que comparten un sistema homologado y acreditado de enseñanza. Un protocolo estricto controla todos los elementos que regulan el funcionamiento de estas escuelas, la capacitación de sus monitores, el sistema de enseñanza, la logística de navegación y seguridad.
El alumno que participa en cualquiera de los cursos que ofertan estas escuelas obtiene un pasaporte, -el Velapass-, el libro del alumno que certifica su grado de comprensión y el nivel de su dominio de la vela. De esta forma, cualquier usuario puede progresar en el aprendizaje en cualquiera de los otros centros de la Red de Escuelas de Vela desde el punto en que lo dejó.
"Tanto la Federación como las Escuelas de Vela Homologadas aspiran a la excelencia, a la máxima calidad y por eso el trabajo debe ser continuado, debemos seguir avanzando, mejorar y progresar con los nuevos tiempos, pero siempre con una serie de valores fundamentales que nos hacen ser lo que somos: amantes de la vela, personas que se sienten orgullosos de vivir la vela y de compartir sus valores", declaraba José Martínez.
En el transcurso del congreso se puso en evidencia que el producto náutico puede constituirse como uno de los atractivos más importantes de la Comunidad para crear riqueza. El sector náutico está considerado un valor estratégico del turismo, como los balnearios o el golf, pero para ello, también hay que concebirlo como un "producto turístico, y ello significa que sea más visible, más accesible y sobre todo, poder hacer llegar al público el gran abanico de posibilidades que ofrecen las escuelas de vela, para disfrutar de las experiencias náuticas y vivir la vela".
En cuanto al balance anual de la las Escuelas de Vela "es positivo en lo que concierne a resultados y número de usuarios", si bien se insistió en seguir trabajando en desestacionalizar la vela, porque las experiencias náuticas pueden disfrutarse en cualquier fecha del año y no sólo en verano.

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