25 de enero de 2020
25.01.2020
Polémica

Sánchez sale al rescate de Ábalos y a evitar una crisis

El presidente defiende que si se vio con la vicepresidenta de Venezuela fue para evitar un conflicto diplomático

25.01.2020 | 14:32
Sánchez sale al rescate de Ábalos y a evitar una crisis

La polémica en torno al encuentro del ministro de Transportes español, José Luis Ábalos, y la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez (que tiene prohibido pisar suelo comunitario bajo amenaza de arresto) está tomando tanto cuerpo que este sábado decidió salir en su defensa el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para subrayar que lo que ha hecho su compañero de gabinete ha sido "evitar una crisis diplomática" con Venezuela.

Tras recalcar que su apoyo es "político y personal" y ante los virulentos ataques de la oposición, que exigen comparecencias urgentes e investigaciones en el Congreso y su dimisión, el jefe del Ejecutivo llamó a la derecha a la responsabilidad y a no romper el consenso en política exterior, especialmente en una coyuntura tan compleja como la de Venezuela donde, a su entender, lo que urge es la celebración de elecciones.

El protagonista, Ábalos, se quejó de lo que, bajo su punto de vista, son "ataques personales" a su figura. Admitió sentirse "molesto" por la lluvia de críticas y reproches que le están cayendo desde que, la pasada semana, Voz Populi difundiese que había mantenido un encuentro clandestino, en el aeropuerto madrileño, con la venezolana Rodríguez, pese a su situación jurídica en la Unión Europea. "Yo vine para quedarme y a mí no me echa nadie", espetó a todos aquellos que desde la oposición no paran de pedir su cabeza.

Explicaciones sesgadas

Las explicaciones del ministro han ido llegando por goteo y aportando nuevos matices sobre un asunto que le parecía, hasta ahora, de carácter "menor". En un principio defendió que si él se había desplazado al aeropuerto Adolfo Suárez el pasado lunes, de madrugada, había sido para ver a otro ministro venezolano y conocido suyo, el de Turismo, Félix Plasencia y que, de forma "fortuita y casual" había visto a Delcy Rodríguez, que viajaba en el mismo avión que Plasencia. Así, negó que se hubiera producido "ninguna reunión" con ella.

Este sábado, y después de que se conociera por la prensa más detalles, se publicó una entrevista suya en La Razón en la que admite que fue su compañero de gabinete, Fernando Grande-Marlaska, el responsable de Interior, quien le solicitó que ya que iba al aeropuerto advirtiera a la vicepresidenta de Venezuela de que no podía abandonar la aeronave sin consecuencias. Lo hizo y parece que con éxito, según explicó Ábalos. De ahí que su jefe, Pedro Sánchez, saliera a avalarle ante el ataque de la oposición, que amenaza con ir a mayores. Se da la circunstancia de que el repunte de este toma y daca con la derecha a coincidico con la llegada a Madrid de Juan Guaidó.

El fenómeno Guaidó

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela no fue recibido por Sánchez. Una tarea que se encargó a la ministra de Exteriores, Arancha González Laya. Una decisión a la que Guaidó quiso restar importancia alegando problemas de agenda para cuadrar una cita con el presidente del Gobierno. Además, aseveró que su encuentro con la responsable española de la política internacional fue "muy productivo".

No obstante, el mandatario venezolano estuvo ocupado manteniendo reuniones con los dirigentes de PP, Vox y Cs. Pablo Casado, Santiago Abascal e Inés Arrimadas pudieron conversar con Guaidó para reconocerle como presidente legítimo de su país y para afear la actitud de Sánchez. Además, populares y naranjas, al frente del Ayuntamiento de la capital y del Gobierno de Madrid quisieron reiterar su posición concediendo a Guaidó la Llave de Oro de la ciudad y la Medalla Internacional de la Comunidad, galardones reservados para jefes de Estado. La visita del político latinoamericano concluyó con un mitin en la puerta del Sol en la que arengó a un millar de venezolanos a seguir luchando contra la dictadura de Maduro.

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