08 de mayo de 2019
08.05.2019
Juicio del 'procés'

Juicio del 'procés' | Testigos relatan la normalidad en los colegios a los que no acudió la Policía ni la Guardia Civil

Ninguno sabe quién llevó el material electoral, a pesar de que acudieron antes del amanecer

08.05.2019 | 14:29
El juicio del 'procés' en el Tribunal Supremo.

Una decena de testigos han destacado este miércoles en el juicio por el 'procés' independentista en el Tribunal Supremo la normalidad y la actitud festiva con la que se desarrolló el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en todos los colegios electorales de Cataluña a los que no acudieron los agentes de la Policía Nacional ni de la Guardia Civil para impedir la votación.

Las 12 personas, todos ellos votantes en el 1-O, que han comparecido ante el tribunal en la mañana de este miércoles han sido propuestos por la defensa del expresidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) Jordi Sànchez y de los exconsejeros de la Generalitat Josep Rull y Jordi Turull con la intención de demostrar que la jornada se celebró sin ningún incidente violento en todos aquellos centros en los que no intervinieron la Policía Nacional o Guardia Civil.

En días anteriores, las defensas han citado a declarar a otros testigos que dicen haber sido lesionados por agentes de estos cuerpos cuando trataban de acceder a los colegios para requisar las urnas.

Una de los primeros testigos, una agente de viajes que votó en un colegio de La Pobla de Mafumet (Tarragona), ha resaltado que la jornada "transcurrió con normalidad democrática, igual que el 28 de abril". Para incidir en su afirmación, ha añadido que a ese mismo centro acudió un joven con una bandera de España atada a la cintura que, según ella, fue "aplaudido" por los demás votantes.

Versión similar ha contado otro de los comparecientes, un informático jubilado, que ha recalcado que no hubo ningún incidente violento, sino que fue "absolutamente festiva por el referéndum". Ha señalado que este ambiente, también dado porque el 1-O coincidió con las fiestas de su pueblo, Alforja (Tarragona), cambió cuando supieron de que en otros colegios sí estaban habiendo incidentes por la actuación de la Policía Nacional o del Instituto Armado.

"Inquietud" al ver los incientes en otros colegios

"Se mezcló con la preocupación e indignación cuando en nuestros móviles íbamos viendo la actuación brutal de la Policía en otros colegios", ha lamentado.

El mismo relato ha expresado otro votante, que ha narrado que la gente se empezó a mostrar "inquieta" tras el anuncio del entonces delegado del Gobierno en Cataluña Enric Millo sobre que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado comenzarían a "actuar". "Había miedo o temor de que vinieran a por nosotros también", ha añadido.

Tras estas noticias, los concentrados en el colegio Folch i Camarasa de Barcelona acordaron que se "flanquearía el paso" de los agentes policiales si finalmente acudían con el objetivo de "evitar" que éstos "destrozasen el material" como había ocurrido en otros lugares, según otro de los testigos, que ha apostillado que esta decisión se adoptó debido a que se trataba de un centro de educación especial y el material "está hecho" específicamente para los alumnos.

La única persona que ha destacado en la sesión de este miércoles algún tipo de incidente aquel domingo ha sido la abogada y concejala del Ayuntamiento de La Senia (Tarragona) Isabel Castell, que se ha definido como "mediadora y defensora de los derechos fundamentales" y que ha prometido ante el tribunal ser una "testigo veraz e imparcial". Durante su intervención ha relatado que en uno de los colegios de la localidad hubo un grupo "de extrema derecha" que intentó "tirar piedras al coche de los Mossos".

"Todo lo que pasa aquí es por imperativo legal"

Precisamente, Catell y otros dos comparecientes han afirmado que contestarían a las preguntas formuladas por la acusación popular ejercida por Vox por "imperativo legal". El presidente del tribunal, el magistrado Manuel Marchena, les ha interrumpido y, además de recordarles su obligación a responder a todas las cuestiones, les ha explicado que le "parece bien" si quieren "subrayar" ese aspecto pero que "todo lo que está pasando aquí es por imperativo legal".

Asimismo, otro de los testigos ha recordado que presentó un escrito a la Sala para solicitar declarar en catalán, pero Marchena le ha comunicado que la petición ha sido denegada: "Está en un momento en el que este acto está todo reglado, absolutamente todo, incluso donde usted se sienta. También el idioma y por más respeto que tengamos a la lengua catalana, la ley exige que usted hable en castellano", ha dicho.

Por otro lado, los votantes han destacado que existía la incertidumbre por saber si finalmente el 1 de octubre de 2017 se haría el referéndum ilegal, ya que en los días previos no estaba el material electoral en los centros, ni habían llegado las tarjetas censales. La abogada del Estado, Rosa María Seoane, ha insistido en esta cuestión y ha preguntado a todos ellos si sabían cómo llegaron las urnas y papeletas a los centros.

La mayoría han asegurado que desconocen cómo llegaron y que fue una "sorpresa" ver las mesas montadas, pese a que se encontraban en el centro desde horas antes de que se iniciase el referéndum. Uno de los testigos, un votante en Balenyà (Barcelona), ha narrado que a primera hora de la mañana del 1 de octubre "apareció un coche" y que de él sacaron "unos paquetes que dejaron en el suelo". Debido a que nadie se acercaba a recogerlos, él y otros dos "compañeros" los introdujeron en el interior del colegio y fue cuando se percató de que se trataba de las urnas.

Los votantes compartían sus datos móviles

También, ha señalado que debido a que nadie se identificaba como"presidente", él mismo con otras personas se "organizaron" para constituir las mesas electorales. Sobre la "autoorganización" también han hablado otros testigos, llegando a destacar que los propios votantes ayudaron con sus móviles para "compartir los datos", ya que la red Wi-Fi y los sistemas informáticos instalados para el 1-O no funcionaban.

Estos testigos también han coincidido --al igual que los que comparecieron en la sesión de este martes-- en que los centros estuvieron abiertos durante todo el fin de semana para realizar actividades culturales y que los Mossos d'Esquadra, además de comprobar que no estaban relacionadas con el referéndum, advirtieron que locales debían estar clausurados antes de las 9.00 horas, cuando comenzaría la votación. También han indicado que parejas de policías autonómicos intentaron varias veces a lo largo del día 1 cerrar los colegios, pero que los propios votantes se lo "impedían" plantándose delante de las puertas.

Sobre esto ha preguntado el fiscal Javier Zaragoza a algunos de los testigos. El representante del Ministerio Público ha insistido sobre si permanecer el los centros de votación los días previos a un proceso electoral es "habitual". "No en ese modo", ha contestado uno de ellos, que ha recordado que "algo similar", como una butifarrada, se hizo para la consulta soberanista del 9 de noviembre de 2014.

Por su parte, el fiscal Jaime Moreno, ha intentado saber si uno de los compareciente votó a favor de la independencia de Cataluña, pero el testigo no ha contestado, ya que el presidente del Tribunal ha recordado que no se puede preguntar por el sentido de un voto.

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