20 de octubre de 2019
20.10.2019
Derecho animal

Animales de compañía y mayores

20.10.2019 | 04:15
Varios estudios revelan que la convivencia de personas mayores con animales de compañía produce un beneficio de salud física, psicológica y social. No solo los animales aportan compañía y un vínculo afectivo a los mayores, también influyen en el ámbito social, reduciendo el aislamiento y fomentando la relación e interacción con otras personas. 
A pesar de los beneficios que aportan a las personas mayores, muchas de ellas se ven obligadas a separarse de su animal de compañía cuando deben instalarse en una residencia o centro de mayores o recibir asistencia hospitalaria. La carga emocional que ello supone les afecta negativamente, no solo a su salud emocional sino también física y mental. 
 
En España pocas residencias de mayores salvaguardan el vínculo de la persona con el animal de compañía que ha formado parte de su familia. Existen escasas residencias que permiten que sus residentes sigan conviviendo con sus animales, o recibir la visita de los mismos, pero resultan casos excepcionales.
 
La imposibilidad de que los residentes sigan conviviendo con sus animales de compañía nos lleva a plantearnos qué ocurre con los animales que son miembros de la familia de una persona anciana: en algunos casos la familia cercana se hace cargo del animal, pero en muchos otros, ese animal es abandonado en una protectora o perrera. Es decir, no solo se rompe el vínculo de esa persona mayor con el animal (y los beneficios que su compañía le puede aportar) sino que además el animal sufre un abandono. 
 
Ante esta situación, debemos plantear alternativas y soluciones que garanticen el mantenimiento de ese vínculo, la relación humano-animal, y los beneficios que para ambos proporciona y evitar que esa bonita relación se rompa. 
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