31 de marzo de 2019
31.03.2019
Pensamientos animalistas

Impacto positivo del método CER

31.03.2019 | 04:15
Impacto positivo del método CER

El estigma negativo asociado a las colonias felinas, en la mayor parte de las ocasiones se corresponde con poblaciones descontroladas y con lo que eso supone, tanto para los propios animales como para los humanos que conviven con ellos. En una colonia controlada donde se aplica el método CER (Captura-Esterilización-Retorno a su lugar de origen) todos los animales están esterilizados, por lo que no puede existir un aumento de los miembros de dicha colonia. Además, se reduce de forma considerable la transmisión de enfermedades y también disminuyen las molestias provocadas a los vecinos debido a las peleas o a los ruidos derivados del celo. Los individuos que forman una colonia controlada son estables y existe un mayor porcentaje de gatos sanos y tranquilos. Al reducir el número de felinos, también se posibilita un cuidado más exhaustivo de la colonia, de cara a la higiene y a la alimentación de los mismos. Esto supone que para los vecinos que conviven con los gatos de este tipo de colonias, se conviertan en algo positivo, ya que ver a un número reducido de gatos sanos, limpios y bien cuidados, resulta agradable y atractivo. Mientras que las colonias superpobladas, con animales enfermos y con condiciones de salubridad inadecuadas, tienden a generar rechazo y conflictos vecinales.

El gran problema radica en que los particulares que gestionamos colonias y las pocas asociaciones que nos ayudan no tenemos recursos suficientes como para controlar todas las colonias felinas que hay ahora mismo en España. Estos animales son responsabilidad de los ayuntamientos, los cuales deberían hacerse cargo solucionando este problema. No obstante, la falta de implicación existente en la mayor parte de los casos hace que muchos organismos se muestren reticentes a la implantación del método CER en sus municipios. Este hecho agrava la situación actual relativa a las colonias felinas, ya que les afecta de forma muy negativa, al obligarles a vivir bajo el umbral de la pobreza por no destinar recursos públicos a ayudarles. Lo que conlleva podría considerarse una forma de maltrato institucional. Pero hay que tener en cuenta que también interfiere a los humanos que comparten espacios con ellos, por lo explicado anteriormente. 

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