09 de enero de 2020
09.01.2020

Eliminan aliagas y pinos en la Granadella ante la amenaza de nuevos incendios

Operarios de Vaersa desbrozan el monte de Xàbia calcinado hace tres años para reducir el riesgo de fuego

08.01.2020 | 21:19
Eliminan aliagas y pinos en la Granadella ante la amenaza de nuevos incendios

El color que ahora predomina en la Granadella de Xàbia es el amarillo. Es la tonalidad de las flores de la aliaga (Ulex parviflorus), un arbusto que germina por doquier tras los incendios. La aliaga y los pinos, especies pirófitas que aprovechan el fuego para rebrotar con fuerza, se adueñan de la montaña. La Granadella quedó tiznada de negro tras el incendio de septiembre de 2016. A los seis meses ya asomaba el verde. La rápida regeneración natural dio pie a que se hablara del «milagro botánico» de este monte litoral de utilidad pública de Xàbia.

Ahora, tres años y cuatro meses después de aquel desastre natural (ardieron 812 hectáreas, de las que 588 pertenecían a la montaña pública, arrasada de punta a punta), el estrato arbustivo se ha recuperado con fuerza. Ha surgido un sotobosque que, de dejarse a su libre albedrio, daría lugar en pocos años a una masa forestal caótica, impenetrable y proclive a los incendios.

De ahí que, tras las primeras actuaciones dirigidas por los biólogos Ignasi Astor y Jaume X. Soler, que ya incidieron en favorecer un nuevo bosque más resistente a los incendios en el que predominen ullastres (acebuche), carrascas, lentiscos y aladiernos, ahora la conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica esté metida de lleno en eliminar especies vegetales que han proliferado (su expansión reduce la biodiversidad) y son aliadas del fuego.

Operarios de la empresa pública Vaersa están ahora desbrozando unas 9 hectáreas de la ladera de la Granadella que linda con la partida de les Cansalades. Retiran los pimpollos de pinos que han brotado unos junto a otros. Dejan los ejemplares que van tomando más porte. Los hay que ya superan el metro y medio. También, claro está, reducen la densidad de aliagas. Dejan espacio para que respiren especies como lentiscos, coscojas y madroños.

Los operarios, que cuando acaben aquí realizarán estos mismos trabajos en la planicie de la Granadella que linda con el Puig de la Llorença del Poble Nou de Benitatxell, comentaron a este diario que la ladera en la que trabajan, que es umbría y muy húmeda, se ha regenerado a toda prisa.

También ahora se reconstruirán los muros de piedra en seco de la Granadella. Antes del incendio las densas pinadas los ocultaban y las raíces los socavaban. Ahora son imprescindibles para frenar la erosión y estructurar un bosque más rico en biodiversidad y resistente al fuego.

Sendas


Senderistas, ciclistas de montaña y cazadores han regresado a la Granadella. La última senda recuperada es la de la ladera de les Cansalades. Es muy utilizada por los aficionados a la bicicleta de montaña, muy numerosos en Xàbia.

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