17 de agosto de 2019
17.08.2019

Los «sombrilleros» de Calp ya no abandonan el campamento

Los turistas siguen madrugando para «conquistar» para toda su familia un trozo de la orilla de la playa, pero ahora no se separan de sombrillas y hamacas para evitar que la policía se las requise

17.08.2019 | 00:57
Nada más sale el primer rayo de sol, acuden a la playa de la Fossa los primeros «sombrilleros». Una hora después, la orilla está prácticamente ocupada.

Los sombrilleros de Calp han escarmentado. Ya no despliegan el campamento playero y se vuelven al apartamento a recuperar el sueño perdido o a desayunar tranquilamente. Se quedan al pie del cañón. La policía local lleva varios veranos poniéndose seria con esta ocupación de la orilla de la playa que se hace nada más despuntar el día. Hay bañistas que son muy madrugadores. Los agentes, si comprueban que los dueños de sombrillas, hamacas y toallas se han ido, requisan las bártulos playeros. Acaban en el depósito municipal. Y sus propietarios, para recuperarlos, tienen que rascarse el bolsillo.

De ahí que este verano los sombrilleros no abandonan el fuerte. No se exponen a volver luego y encontrarse «su» trozo de playa ocupado por otra familia y llevarse el disgusto de que todos los chismes playeros han volado.

Con todo, la ordenanza de uso y gestión del litoral de Calp también es clara sobre esa ocupación tan mañanera que se hace del dominio público de playa (y de la codiciada orilla). Está prohibido plantar sombrillas y extender toallas y hamacas antes de las 9.30 horas. Se facilita así que los servicios de limpieza encuentren la playa expedita.


Toque de diana y a la playa

Pero mantener en la cama a los sombrilleros hasta esa hora es complicado. No se les pegan las sábanas. Es salir el primer rayo de sol y coger el montante playero. Normalmente es el abuelo de la familia el que salta de la cama a toque de diana.

Este diario comprobó ayer que a las 8 de la mañana la primera línea de la Fossa ya está ocupada. El Arenal-Bol tiene más trecho. Pero la orilla de la plaza Colón también amanece con los sombrilleros caminando a paso ligero para «conquistar» un rodal de la orilla y desplegar el campamento playero. Luego, a media mañana, ya acude toda la familia.

Los agentes de la policía local se dejan ver desde primera hora por las playas. Los madrugadores bañistas no se separan de las sombrillas y hamacas. Algunas sí se ven sin dueño. Pocas. Esa imagen de la playa al alba con sombrillas que emulan la pica en Flandes está despareciendo del litoral calpino.

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