03 de septiembre de 2013
03.09.2013

Dimite la edil de Fiestas de Benitatxell por gastar al menos 23.000 euros de más

La concejala reconoce en el pleno que «no ha sabido gestionar» y advierte de que faltan facturas por sumar

03.09.2013 | 05:00
La concejala Silvia Mayans.

El gobierno en minoría del Poble Nou de Benitatxell no levanta cabeza. Su edil Silvia Mayans, del CCD, entonó ayer el mea culpa en un pleno cuya convocatoria pidió ella misma para explicar el desfase presupuestario en la Concejalía de Fiestas. La edil reconoció que, como poco, se había gastado 23.000 euros más de lo presupuestado en las fiestas de la Rosa y las patronales de la Magdalena. «No he sabido gestionar. Por ello devuelvo la Concejalía de Fiestas al alcalde», dijo la edil que admitió que el agujero todavía será mayor pues quedan por contabilizar y pagar varias facturas de bous al carrer, entre otras. Fuentes municipales consultadas por este diario apuntaron que el desfase puede llegar a los 70.000 euros.

La edil llevó al pleno la relación de facturas. Las de las fiestas de la Rosa suman 36.037 euros cuando la partida inicial era de 30.000 euros. Mientras, la celebración patronal tenía un presupuesto de 105.000 euros, pero el gasto se ha ido a 123.935 euros y todavía hay ganaderías que deben presentar sus facturas.

«He fallado y me he equivocado», dijo la edil tras anunciar su renuncia a la Concejalía de Fiestas. Mantiene las delegaciones de Cultura, Turismo y Mujer. «Pero no he actuado con mala fe ni he cometido ninguna ilegalidad. Y ya soy mayor para saber cuando debo recoger los bártulos y marcharme a casa», manifestó.

El alcalde, Josep Femenia, que es edil no adscrito pues lo expulsó el Bloc, defendió a su concejala. «La gestión de Fiestas no ha sido ni buena ni mala. No ha existido. Pero tengo que alabar la predisposición de Silvia a dar explicaciones en un país en el que nadie las da. Ha cometido un error y da la cara».

Pero la oposición no fue tan benévola. El portavoz del Bloc, Miquel Garcia, atribuyó a la sobrecarga de trabajo que el gasto en las fiestas se haya desmadrado. Solo cuatro concejales, dos no adscritos (ambos expulsados del Bloc) y otros dos del CCD, se reparten todas las concejalías. El alcalde rompió hace más de un año con su grupo y de sus entonces seis ediles cuatro pasaron a la oposición.

«Vais de cabeza y el pueblo está paralizado», le dijo ayer a Femenia Miquel Garcia. El portavoz del Bloc dijo que su grupo podría, sin entrar en el equipo de gobierno, asumir alguna concejalía. «Estáis sobresaturados y, al final, lo paga el pueblo».

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