26 de julio de 2019
26.07.2019

Fallece el cardenal Jaime Ortega, clave en los contactos con el Gobierno cubano

Ya con Raúl Castro como presidente, fue uno de los mediadores en el diálogo entre Cuba y EEUU

26.07.2019 | 21:40
Imagen de archivo del cardenal Ortega.

El cardenal cubano Jaime Ortega, una figura clave en los contactos con el régimen 'castrista', ha muerto este viernes a los 82 años de edad a causa de un cáncer de hígado.

"El cardenal Jaime ha fallecido y al comenzar a sentir su ausencia física reviven, junto al afecto agradecido, los recuerdos de su calidad personal y su infatigable celo pastoral", ha informado el arzobispo de La Habana, monseñor Juan de la Caridad García, en un comunicado.

Ortega, originario de Matanzas, estuvo detenido en un campo de trabajos forzados en los años 60, cuando el Gobierno de Fidel Castro aumentó la presión sobre los líderes religiosos.

Se convirtió en arzobispo de La Habana en 1981, cuando Cuba aún era oficialmente un país ateo, y en las tres décadas siguientes logró suavizar la postura del Gobierno hacia la Iglesia Católica. Llegó a recibir a tres papas: Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.

En los años 90, una vez que la isla caribeña dio el paso a Estado secular, Ortega consolidó su influencia política gracias a un talante conciliador.

Fue uno de los mediadores que facilitó la liberación a lo largo de 2010 y 2011 de los 75 presos políticos detenidos durante la llamada Primavera Negra de 2003, muchos de los cuales se exiliaron en España.

Ya con Raúl Castro en la Presidencia, apoyó su agenda a favor de una tímida apertura política y económica. Así, fue uno de los mediadores en el histórico diálogo entre Cuba y Estados Unidos. Ayudó a transmitir los mensajes secretos entre Castro, el entonces presidente estadounidense, Barack Obama y el Papa Francisco.

"Al pensar hoy con cariño y gratitud en el cardenal Jaime, nos anima saber que él permanecerá entre nosotros acompañándonos con el recuerdo de su amable sonrisa, su inteligencia clarividente y el testimonio de un sacerdocio entregado y en ocasiones sufrido", ha valorado García.

Sin embargo, algunas voces critican que se convirtió en una persona demasiado cercana al régimen 'castrista'. En una de sus últimas declaraciones antes de jubilarse, en 2016, dijo que no había presos políticos en Cuba.

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