09 de marzo de 2019
09.03.2019
Opinión
Un gol al arco iris

Cuando solo vale la victoria

09.03.2019 | 13:59


El Hércules está obligado a ganar en Badalona, hasta Planagumá lo ha dicho en vísperas del encuentro. Aunque la plaza no sea propicia para ello, una derrota y tres empates a cero en las cuatro últimas visitas, los blanquiazules deben dar un golpe encima de la clasificación para enmendar errores pasados y retomar el ritmo positivo de los primeros partidos de la temporada, donde ganar fuera era corriente. Es la única manera de que los rivales, esos cuatro equipos que con el Hércules se van a jugar los puestos de privilegio en estos últimos once partidos, empiecen a pensar que los alicantinos no solo merecen el respeto debido como club histórico, sino como equipo que manda y resuelve cuando toca, en definitiva que empiecen a sentir la larga sombra de un aspirante a líder que ha despertado de su letargo.

Con la afición volcada, comulgando con una ilusión por el ascenso que se torna vital para la entidad tanto económica como deportivamente hablando, Planagumá y sus jugadores no tienen mas remedio que poner toda la carne en el asador para salir de Badalona, población en la que el baloncesto de la Penya sigue siendo el estandarte deportivo de la misma, y traerse los tres puntos para Alicante. El equipo catalán se encuentra en mitad de la tabla, a esa distancia de cabeza improbable de alcanzar de aquí a final de la liga regular, y a una prudencial de los puestos de descenso, lo que le confiere la tranquilidad de la pérdida de objetivos, y al mismo tiempo la posible relajación por ello. De ahí que la presión y tensión de los blanquiazules durante todo el encuentro sea decisiva para inclinar la balanza de su lado.

Nada más que queda esperar a que los goleadores fichados en el mercado de invierno, Jonás, y o por la larga lesión de Emaná, Benja, den de sí todo lo que están esperando tanto afición como aquellos que apostaron por ellos al traerlos a Alicante. Aunque hasta la fecha el equipo ha decepcionado cada vez que el calendario y los rivales les ponían al alcance de la mano posiciones de privilegio, una vez más la suerte y los adversarios vuelven a dar otra oportunidad al Hércules para soñar hasta con la primera plaza, pues a falta de once jornadas es cuarto a tan sólo cuatro puntos del líder, un At. Baleares que ha de pasar por el Rico Pérez en la última jornada del campeonato. Ojalá juego y resultados vayan acordes con la fe demostrada por la afición.

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