12 de diciembre de 2018
12.12.2018
Exentrenador del Hércules

Carlos Jurado: «El orden de este Hércules me recuerda al de Arsenio»

Con él en el banquillo, el conjunto blanquiazul regresó a Primera en 1984. Hoy, tres décadas después, ha decidido aparcar definitivamente su carrera como técnico a sus 71 años

12.12.2018 | 00:08
Carlos Jurado: «El orden de este Hércules me recuerda al de Arsenio»
Carlos Jurado: «El orden de este Hércules me recuerda al de Arsenio»

Se va tras dejar el Xelajú guatemalteco y después de dirigir a multitud de clubes al otro lado del charco. Afincado en la Costa Blanca, le agrada este Hércules de Planagumà, cuyas ideas en el campo le evocan, salvando las distancias, al de los dorados años 70.

Carlos Jurado (Florida, Uruguay, 1947) lleva más de media vida con el pasaporte en el bolsillo por culpa del fútbol. Hoy, a sus 71 años, asegura que cuelga el hábito. Difícil creerle si uno le escucha hablar con tanta pasión por el balón. Hace cuatro meses se desvinculó del Xelajú guatemalteco, pero sus fines de semana no han variado en exceso. Afincado en Alicante, visita cada 15 días el Rico Pérez para ver al Hércules, club al que ascendió a Primera en 1984 y al que guarda especial cariño.

¿Es cierto que deja los banquillos tras 40 años en el oficio?
He vuelto a Alicante después de ocho años en el Xelajú, me retiro a no ser que salga algo interesante en el extranjero.

¿Y por qué no en España?
Aquí es muy difícil, ahora hay mucha gente joven que además está muy preparada.

¿Está viendo a este nuevo Hércules?
Sí, vengo siempre y me ha sorprendido para bien, sobre todo por su orden. Salvando las distancias, me recuerda al que tenía el equipo de Arsenio Iglesias.

Eso son palabras mayores.
Sí, claro, pero es que el Hércules había perdido su identidad en los últimos tiempos, ésa que había creado Arsenio y que tan bien le fue al club. La identidad de no dar nunca un balón por perdido, de entregarse y luchar hasta el último segundo.

Esa fortaleza ha llegado de nuevo gracias a la mano de Planagumà.
A mí me gusta mucho este míster, el otro día me encantó que pidiera tranquilidad a sus jugadores desde la banda cuando el público empezaba a impacientarse. Él sabía que el gol iba a llegar.

¿Entendió usted esos silbidos del Rico Pérez?
Es que el Hércules fue de Primera División mucho tiempo, aquí se han jugado muy buenos partidos y han estado grandísimos jugadores, pero el tiempo pasa para todos.

El hincha siempre quiere más.
Y es normal, pero me da la impresión de que el entrenador y los jugadores tienen muy claro el objetivo. Y eso es muy importante.

¿Le convence el juego?
No es vistoso, pero es muy práctico. En eso se parece al de Arsenio, que fue un maestro para todos nosotros. Dejó marcada una escuela de juego en Alicante, tácticamente se sabía a lo que jugaban y ahora Planagumà también lo sabe. Eso es vital para que el equipo tenga regularidad.

¿Augura buen resultado a final de temporada?
En el fútbol todos jugamos a ser técnicos, pero esto es largo y queda mucho. Todos piensan que hay que ganar siempre 5-0, pero mire lo que pasó aquí contra el Teruel o el Castellón; está todo muy parejo. No te puedes confiar.

¿Ha cambiado mucho el fútbol español desde aquel ascenso a Primera del 84 con usted en el banquillo?
Muchísimo, ahora por desgracia es más frío, más comercial. Yo recuerdo mucho todo lo que envolvía al Hércules, el club tenía un sentimiento, era otra cosa.

¿Qué recuerda con más cariño de aquella época?
Muchas cosas... Ahora me viene a la cabeza las barbacoas que hacíamos por estas fechas en el estadio con Santiago Baños [el cuidador histórico del césped del estadio], el trato con Rico Pérez, cómo vibraba la grada en cada partido...

Y eso que entonces también había aprietos económicos.
¡Claro! Pero en eso Rico Pérez sabía cómo manejarlo, ahí era un experto. Nos convencía a todos para que no desesperásemos.

Ahora el asunto económico no anda tampoco boyante.
Me doy cuenta y me apena. Basta con ver las pocas vallas con publicidad que hay en el estadio. Me sorprende que la empresa alicantina no apoye al equipo, a toda la ciudad le interesa que el Hércules suba a Segunda y a Primera; a restaurantes, hoteles...

Algún día el que pone dinero se cansará de hacerlo...
Es que lo hacen a fondo perdido. Hay que comprender también su postura, para criticar hay muchos; pero para hacer cosas, pocos.

La única solución para ingresar es ascender, por tanto.
Cuando no hay plata, el mejor método es trabajo y continuidad. Y aquí en el Hércules normalmente hubo poca paciencia con los entrenadores y los jugadores, la presión lo puede todo.

Es que para esta plaza no vale cualquiera.
Al Hércules le hacen falta jugadores comprometidos, guerreros, Trezeguet y Valdez quizás fueron demasiada vitrina, por poner un ejemplo.

Pero aquí también estuvo Kempes, usted fue su primer técnico en el Hércules.
Un fenómeno. Me fui con Torregrosa a convencerlo a Valencia. Él me dijo que si fichaba era para jugar de «10» porque de «9» le iban a hinchar a patadas. Y rindió muy bien luego en esa posición.

¿Qué retoque haría para este Hércules?
Le hace falta un delantero centro goleador. El Hércules siempre lo tuvo históricamente, aunque fuera un poco tronco. A mí me encanta Carlos Martínez, pero hace falta un tío de área que remate los balones que pone el lateral derecho Juanjo. Hay que ver las posibilidades económicas porque jugadores buenos hay, pero cuestan dinero.

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