13 de septiembre de 2018
13.09.2018

El Hércules se amolda al "futbolín"

Planagumà ensaya con ejercicios en dimensiones reducidas para la visita al feudo del Ebro, cuyas medidas bordean el mínimo profesional.

13.09.2018 | 00:39
Adrián Jiménez y Juanjo Nieto, ayer, en el césped del campo de atletismo Joaquín Villar.

Alerta al balón parado, el origen de las dos derrotas blanquiazules en La Almozara-El Carmen

Cuarto disfraz para el camaleónico Hércules de Planagumà. Los blanquiazules visitan este domingo (12.00, Aragón TV) al modesto Ebro y ya trabajan a conciencia para amoldarse a su juego y a su campo de reducidas dimensiones.

En las tres jornadas de Liga, que el Hércules ha superado de manera sobresaliente, se ha podido ver a un equipo flexible, adaptado a coyunturas diferentes y saliendo victorioso de todas ellas. En el estreno liguero ante el Ontinyent el Hércules lidió ante un rival eminentemente defensivo y consiguió el triunfo a base de percutir una y otra vez en el área que defendió con uñas y dientes el portero Craviotto.

Siete días más tarde la fortuna sonrió a un Hércules al que el Villarreal B le robó el balón y las ideas, principalmente en la segunda mitad. Entonces un despeje desde 60 metros del lateral Juanjo Nieto se convirtió en el arma que desniveló la balanza en el tiempo de descuento.

Ante el Espanyol B, el equipo de Planagumà volvió a sacar un rédito inmejorable ante otro rival que gobernó la posesión. Esta vez, con un gol en el primer minuto de juego y resistiendo a un vendaval de pases -eso sí, inocuos- del filial «perico».

Ahora, con la visita al exiguo estadio de La Almozara-El Carmen, el Hércules afronta su primer compromiso sobre césped artificial y en uno de los feudos más pequeños de todo el grupo III. Planagumà lo sabe y el equipo ensaya durante esta semana en campos con dimensiones reducidas. Partidillos de ida y vuelta, transiciones veloces y con el balón lejos siempre del área propia. Nada excesivamente diferente respecto a la idea inculcada desde principios de pretemporada, pero sí más acentuada porque un despiste en un campo tan pequeño puede ser fatal.

«Es un campo feo donde no gusta jugar, pero ahora nos toca ponernos el mono de trabajo y seguir compitiendo igual», avisaba Diego Benito. «Es un estadio distinto respecto a los que hemos jugado en este inicio, pero somos un gran equipo y debemos salir a competir en todos sitios».

La estrategia manda

El Hércules lo tiene bien aprendido porque sus dos visitas al Ebro se han saldado con dos derrotas a balón parado. Ambas por 1-0. En la 16/17 fue un remate de córner y el año pasado, de un saque de banda. Éste es otro Hércules e impedir dar ventaja al equipo zaragozano en este tipo de situaciones se ha convertido en la principal obsesión de la semana.

«Estos días estamos trabajando en el balón parado porque sabemos que cada vez que la pelota sale fuera hacen peligro», admitía ayer el centrocampista Diego Benito. «Al examen del domingo llegaremos preparados», reconocía el madrileño, el único mediocentro blanquiazul que ha sido titular en las tres primeras jornadas.

«Si quiero seguir en el once titular, tengo que jugar en estos campos, que es cierto que son para jugadores con más físico, pero yo me encuentro muy bien», expresaba un Benito que deja su titularidad en manos de Planagumà: «Ya no es decisión mía, sino del míster, si decide que entre, lo daré todo; si no, arrimaré el hombro con el compañero porque el colectivo es lo que nos ayudará a seguir arriba».

«Para ascender hay que correr»

Benito reconoció que el secreto del equipo es el sacrificio colectibo y que el Hércules no va a bajar el listón. «Estamos corriendo una barbaridad y nos tenemos que mentalizar de que hay que correr para ascender». Además, ensalzó la labor de Fran Miranda, su compañero en la medular en las dos últimas jornadas. «Es un toro, ese tipo de futbolistas me vienen bien porque me quitan trabajo, pero el equipo debe seguir igual, se llame el que juegue Miranda, Alvarado o Benito».

Para la visita al Ebro, el técnico Lluís Planagumà ya podrá sentarse en el banquillo, una vez superada la sanción de dos partidos que le impuso Competición por protestar al árbitro en el primer partido de esta temporada ante el Ontinyent.

En otro orden de cosas, el Hércules contará con las ya sabidas bajas de Álvaro Pérez, que cumplirá su último partido de sanción, y de Tarí, Pedja y Candela, lesionados. Este último ya hizo ayer parte del trabajo con el grupo, aunque completó la sesión individualmente en el Rico Pérez y su reaparición será contra el Teruel la próxima semana en Alicante.

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