Revista Tendencias Otoño 2017

¿Eres de los que visita Instagram para ir a un nuevo restaurante o prefieres el boca a boca?

¿Redes sociales o boca a boca? Mostramos las diferentes herramientas de marketing que utilizan los restaurantes para atraer a su público objetivo

06-10-2017Meneame

TITO RUIZ @T.TITORUIZ

Quien tiene un restaurante y se preocupa por su estrategia de marketing, ya conoce cuáles son las tareas a seguir y como ejecutarlas; ¿a qué comunidad se dirige, quién habla de su restaurante y cuáles son los perfiles más influyentes de su ciudad? Pero? ¿todos lo tienen claro?

En gastronomía las tendencias cambian al igual que cambia la sociedad y sus costumbres, estar al día es una cuestión de atención y permanecer con los ojos bien abiertos. Desde Tendencias vamos a mostraros las diferentes herramientas que utilizan los restaurantes para atraer a su público objetivo y veremos sus distintas fases, cómo funcionan desde dentro para optimizar estos recursos y también conoceremos diferentes perfiles que trabajan con los restaurantes, desde colaboraciones con influenciadores que hacen de altavoz para dar a conocer los lugares, hasta artistas que decoran platos para hacerlos exclusivos y mejoren la experiencia del comensal.


La evolución de «el boca a boca»

Como clientes, ¿qué es lo que nos motiva para decidirnos a probar un restaurante? Piensa en lo que más masas mueve, eso es, el boca a boca (que pierde puntos si no se acompaña de imágenes), la mayoría funciona dejándose aconsejar por alguien que ha visitado ese lugar y le ha gustado tanto como para recomendarlo o porque existe algún vínculo con este, pero en definitiva cuando un sitio nos gusta nos convertimos en pequeños relaciones públicas del lugar, tanto que en ocasiones lo defendemos frente a la competencia haciendo todo tipo de comparaciones.





Bien, esta forma de marketing funciona sola y por inercia, es una inversión con resultados a medio largo plazo, pero para el branding del restaurante es la mejor ya que le aporta una reputación positiva en el tiempo y convierte clientes fieles en seguidores de la marca. El boca a boca es y será una de las herramientas de marketing más eficaces, aunque hoy por hoy esas recomendaciones de «tú a tú» van seguidas de una visita por las redes sociales y distintas plataformas, y una buena selección de dónde realizar campañas específicas de publicidad y de esta forma el potencial cliente contrasta ese boca a boca con imágenes del restaurante y sus platos y pasa a ser un híbrido de las dos tendencias.

Pero ojo, el boca a boca también tiene su lado oscuro y es que la mala fama es como la pólvora, y mal gestionada puede ser dañina, pero ese es otro tema.


La seducción de las imágenes

Aquí juega un papel importante el equipo humano del restaurante. Éste tiene que tener en cuenta la iluminación, los ingredientes que hay que resaltar, los colores que se deben ver menos, hasta ese personal de sala que sugiere al cliente a que comparta su experiencia en las redes. Porque ya sabemos que desde hace unos años, los clientes comparten sus experiencias gastronómicas, pero pocos son los restaurantes que se involucran en esto y tratan de mejorar su reputación online, ya no sirve el «todo vale» y esos pocos valientes se involucran desde cocina para que sus platos sean mucho más visuales, que la foto resulte apetecible, para que de esta forma y si sale bien, ese plato subirá a Instagram dando a conocer su buen hacer.



 

No sin mi #hashtag

Desde un cóctel bien elaborado en barra hasta el plato mejor presentado que sale de cocina, todo bien estudiado para que de esta forma el cliente capture una imagen haciendo el plato inmortal y compartiéndola con cientos de personas, incluyendo hashtags que harán que el restaurante lo conozcan miles y esa imagen de la vuelta al mundo en ese mismo instante, sin que el cocinero, el camarero ni el cliente se desplacen del restaurante.

El hashtag es el recurso más utilizado a la hora de acompañar una imagen, sirve para que esas imágenes puedan ganar alcance, aumentar la presencia, y que las personas puedan encontrarla fácilmente. Algunos ejemplos son: #foodlife, #foodlover, #foodpics, #restaurant

Abajo algunos ejemplos de hashtags aplicados en gastronomía.


Marcar la diferencia, estar al día

Para ayudar al restaurante a que sus presentaciones sean dispares y originales, existen artistas creativos que colaboran en el sector gastronómico aportando un valor añadido que tiene como destino mejorar la experiencia del comensal, abajo un ejemplo con imágenes.






 

@lachicadelcuarto es como se le conoce en Instagram, en su cuenta encontramos platos decorados, personalizados y adaptados a la identidad del restaurante. Su equipo creativo se dedica al diseño de logos, cartas para restaurantes e identidad de marca corporativa, pero últimamente intervienen con sus platos en restaurantes conocidos de Altea y Alcoy. Han diseñado una vajilla muy chula para un restaurante que hace cosas muy interesantes, su joven cocinera Lucía que se formó en uno de los estrellas Michelín más reconocidos de la provincia, en Cocentaina.

Pero no podemos hablar de marketing y gastronomía sin mencionar a Diego Coquillat del periódico digital diegocoquillat.com con más de 300 artículos dedicados a la innovación tecnológica en los restaurantes. Es el creador del «Social media Restauranting», término reconocido por la industria como un conjunto de técnicas para optimizar la relevancia de los restaurantes en los entornos digitales.


De mayor quiero ser Influencer

Luego existen quiénes han creado una marca personal tan respetada en su comunidad o sector que tienen una gran influencia sobre cierta masa de personas, a este perfil se le llama «influencer». Nació debido a una gran demanda por parte de las marcas de una publicidad moderna y actual, más segmentada, que lanzando una campaña captasen a un perfil de cliente potencial concreto y sin pegar tiros al aire, es decir que si un restaurante se enfoca hacia un público juvenil, moderno y con gustos por el diseño, solicitarían colaboraciones con influencers del mundo de la moda, si por otro lado buscan enfocarse hacia un público objetivo más foodie y gourmet colaborarían con un perfil de influencer más específico en gastronomía y con un criterio más objetivo.

Podríamos decir que es un complemento de marketing actual que puede convivir con la publicidad tradicional, pero el restaurante debería saber cómo gestionarla para que no cometa ciertos errores a la hora de contratar colaboraciones con influencers que no le van a aportar un retorno. En definitiva, no es la lámpara de Aladino.


Cómo hacer una cata de vino sin ser un entendido


 

Tierra, vainilla, frutos rojos... tu mente se apresura a rescatar adjetivos que has leído más de una vez en las etiquetas de las botellas de vino, pero aún así sientes un sudor frío. Te ha tocado catar el vino.

Llega el camarero a la mesa, en ese restaurante que jamás esperaste en el que te abrieran la botella y te hicieran probar el vino, solo por elegir una botella que no es «de la casa». Sonríes, asientes, dejas que el camarero vierta el vino en tu copa. Intentas parecer normal, como si fuera lo que haces todos los días. Coges la copa, vuelves a sonreir, y de repente dudas, agito, olfateo, doy un sorbito, paladeo... ¡perfecto! Aunque en el fondo no estás muy seguro de qué quiere decir todo eso. Sí, está bueno, pero, quién sabe, igual llega un entendido y dice que está picado.

Tranquilo, no estás solo, o sola, por ello te damos 5 sencillos trucos para parecer un crack en la cata y no morir en el intento.

1. Di no al postureo, se siempre tú mismo. Piérdele el miedo al vino, cuando llegue el camarero coge la copa por el talllo o fuste, con los dedos. No envuelvas la copa con la mano, esto lo calienta y el vino debe beberse fresquito (16-17 ºC).

2. Gira un poco la copa, que el vino se mueva ligéramente en círculo. Acerca la copa a la nariz y respira.

3. Bebe un poco de vino. Un sorbo. Saborea. Según la investigación realizada por el neurocientífico de la universidad de Yale (EEUU) Gordon Shepherdsaborear, saborear lentamente el vino es mejor para tu cerebro que hacer un sudoku, así que disfruta.

4. Si te gusta el vino asiente. Si sabe o huele a corcho, o está avinagrado, no asientas, se valiente y dile al camarero que no te convence. Para salir del paso puedes invitar a otro comensal a que lo pruebe, quien sabe, quizá solo sea percepción tuya, o realmente no esté en buen estado.

5. Relájate y disfruta. Al final ese es el objetivo de beber una buena copa de vino. Eso sí, cuando se vaya el camarero sirve 2 dedos de vino en las copas, no las llenes hasta arriba.

Truco extra: Experimenta en casa, y pide siempre un vino que conozcas, así te sentirás más seguro.