Revista Tendencias Verano 2017

¿Qué prefieres en tu boda, música en directo o Dj?

Cada vez más se recurre a la música en vivo para amenizar las bodas durante el cóctel y la cena con orquestas, y se suele complementar con la música de un Dj para la fiesta

29-06-2017Meneame

VÍCTOR M. ROMERO

Escuchar música en directo en las bodas es cada vez más frecuente. Originalidad, diferenciación e intimismo son algunas de las cualidades que la música en vivo transmite a estos eventos tan especiales en la vida de la pareja. Por ello, la contratación de estos servicios para actuar en las bodas está en auge después de pasar unos años, los de la crisis, en lo que su participación había quedado reducida para las ceremonias más pudientes. Algo que ha cambiado porque los precios de estos profesionales se han reducido, lo que ha aumentado el atractivo para los contrayentes.


 

El estilo de los grupos es muy variado. El más frecuente suele ser la contratación de orquestas o coros aunque cada vez es más frecuente contar con la participación de bandas de rock, jazz o swing, entre otros. Al final, la elección del tipo de música depende de los gustos de la pareja que se va a casar y del momento en el que quieren que tenga lugar la música en directo.


 

Javier Gomis y Lisa Wantz se casan el próximo mes de septiembre y han contratado los servicios de una banda de swing. Javier Gomis, que es cámara profesional y director de cortometrajes, explica que la idea de contar con música en directo les llegó después de grabar varias ceremonias en las que había música en vivo. «La armonía que crea la música en directo es diferente a la que puede hacer un dj y los invitados, según escuchábamos y veíamos con nuestros propios ojos, les gustaba mucho más, lo preferían y felicitaban a los novios por poner música en directo», explica Javier Gomis.


 

A estos motivos se une, además, la intención de hacer su boda un poco más especial y diferente al resto de las bodas. Para la suya, Javier Gomis y Lisa Wantz contarán con música en directo durante el cóctel, lo que supone al rededor de 90 y 120 minutos de actuación. Ellos escogieron el grupo Aguardiente Swing después de consultar otras bandas de diferentes géneros musicales. «Al final, a la hora de tomar la decisión final teníamos que valorar qué tipo de música le gustará a la mayoría de nuestros invitados y en qué momento íbamos a preparar la música en vivo. No son los mismos gustos los de nuestros padres y abuelos que los de nuestros amigos. Y no es lo mismo la música durante el cóctel o cena que durante las copas», explica Lisa Wants.


 

Por ello, optaron por Aguardiente Swing, una banda que conjugaba a la perfección su deseo de servir de complemento ideal al cóctel pero que también sirviera para animar a los invitados. Al respecto, Nacho Luri, miembro de Aguardiente Swing, considera que la música en directo siempre aporta un ambiente especial a una ceremonia, invita más a la interactuación y «en nuestro caso, al tener una estética propia del jazz de los años 30, también llama la atención y sirve para dar vida a los invitados».


 

Sobre el auge de la participación de bandas y grupos como el suyo en bodas, Nacho Luri considera que siempre ha existido pero que «depende mucho de la situación económica y con la crisis de los últimos años sí se ha notado que la capacidad de las personas para contratar estos servicios bajó». De hecho, Nacho Luri señala que los precios con los que trabajan ahora son inferiores a los que cobrábamos cuando empezamos hace 18 años, llegando incluso a ser equiparables a los servicios que presta un Dj. «Obviamente, un grupo de música con sus integrantes y todo lo que conlleva no puede tocar las seis horas seguidas que lo puede hacer un DJ, pero tenemos la ventaja de dar a los novios y a los invitados una música que no está ´enlatada´ durante unas horas». Y es que la contratación de música en directo y Dj no son excluyentes. Todo lo contrario. Cada vez se suelen contratar más los dos.


 

Un perfil concreto

¿Existe un perfil concreto de las parejas que contrata estos servicios? La respuesta es no. Al menos en el caso de Aguardiente Swing, ya que según explica Nacho Luri «hemos tocado en bodas para jóvenes, la mayoría, pero también en eventos en los que se celebraba las bodas de plata o de oro».


 

En lo que sí suelen coincidir todos los novios es en la petición de personalizar un tema musical. «Cuando hablamos con ellos y según sus gustos nos dicen que les gustaría que tocáramos un tema que es especial para ellos, versionándolo al estilo de jazz y swing», relata el miembro de Aguardiente Swing.


 

Y es que en una boda con música en directo, por ejemplo, las canciones seleccionadas por los novios pueden ser modificadas e interpretadas, haciendo unas versiones más rápidas o lentas, según el ambiente de fiesta que haya o se desee crear. Esta capacidad de improvisación humana y en directo sólo la puede hacer una orquesta que trabaja en equipo, combinando sus instrumentos y las sensaciones del momento. Con un buen trabajo, la música en directo deja huella en un evento tan especial como una boda. Si se dice que la vida puede ser recordada como una banda sonora, deberíamos de tener en un lugar especial una boda. Y la música en directo aporta personalidad a la boda y las convierte en algo único y singular.