Seguros para estudiantes que salen fuera de España

Cada año son más los jóvenes que viajan fuera del país a desarrollar sus estudios motivados por una beca internacional o por mera elección. Los riesgos de la estancia en el extranjero -robos, enfermedad, retrasos en el transporte, daños a terceros- hacen aconsejable contratar un seguro específico, tal y como recomiendan la patronal aseguradora y el Ministerio de Exteriores.

por Marta Molina | BeContent

Un buen día, cuando regresaba de una de sus clases en la Universidad Libre de Bruselas, María Jiménez fue víctima de un atraco. Sin documentación, tarjeta de transporte ni teléfono móvil, le costó caminar más de 40 minutos por calles oscuras y solitarias hasta llegar al loft de su amiga Luisa, otra Erasmus española, donde pudo pasar la noche y quien le prestó algo dinero hasta resolver las incomodidades derivadas del atraco.

España se mantiene como el país que más universitarios exporta: hasta 40.079 Erasmus en el curso académico 2016/2017, según los últimos datos disponibles, a los que hay que sumar quienes salen a aprender otro idioma, hacen un intercambio de estudios o simplemente eligen un centro o universidad extranjero para formarse.

Como María Jiménez, muchos de ellos son víctimas de robo, necesitan atención médica, cubrir la pérdida de una maleta, buscar alojamiento en caso de problemas en su vivienda o compensar económicamente los daños ocasionados a un tercero.

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Los estudiantes Erasmus disponen de un seguro escolar durante su estancia en el exterior, pero no todas las universidades extranjeras ofrecen una buena cobertura. Además de la Tarjeta Sanitaria Europea para acceder a los sistemas nacionales de salud en la Unión Europea y Suiza, el Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda a este colectivo contratar un seguro de viaje que cubra “pérdida de vuelos o conexiones, emergencias familiares o imprevistos que exijan el retorno antes de lo previsto, robos, daños y extravío de equipajes o retraso en la recepción de los mismos” porque, recuerda, “las Embajadas y Consulados no pagan gastos médicos, ni de viaje, ni de alojamiento”.

El grueso de compañías aseguradoras ofrecen un paquete específico para estudiantes en el extranjero, una especie de seguro de viaje prolongado al tiempo de estancia. A la oferta habitual de las aseguradoras, se ha sumado recientemente una iniciativa de nuevo cuño ideada por ex estudiantes y que responde al nombre de Seguros Erasmus. Ofrecen distintos precios, desde los 25 euros al mes. Y el perfil de asegurado oscila entre los 18 y 25 años, aunque la mayoría de entidades establecen los 30 - 35 años como límite de edad.

Casos particulares

Estados Unidos es un país particular en muchos aspectos. La asistencia sanitaria allí puede llegar a salir por un ojo de la cara; al cambio, más de 70.000 euros. Desmenuzando la cifra y para hacernos una idea: una consulta médica cuesta más de 140 euros y una noche de hospitalización por algo leve puede suponer cerca de 9.000 euros.


Tras el gigante del norte, otros estados de costosa asistencia sanitaria son Turquía (62.000 euros), Camerún (45.000 euros), México (28.000 euros), China (27.000 euros), Bolivia (23.000 euros), Marruecos (23.000 euros) o Fiji (23.000 euros). Las cifras proceden del estudio publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y la patronal aseguradora Unespa el pasado verano, en el que advierten de los altos costes sanitarios de viajar sin seguro médico

estudiante extranjera Cada vez es más común salir de España con un seguro cerrado estudiantil

En el caso de retrasos, la compañía abonará todos los gastos ocasionados por la demora: comida, alojamiento o la compra de un nuevo billete. Determinadas pólizas permiten anular el viaje y recuperar parte del dinero invertido siempre que la causa sea justificada. Incluso, si el estudiante decide regresar a España antes de terminar el periodo contratado, el seguro podría también devolver el importe del alquiler de los días no disfrutados siempre que el motivo alegado forme parte de las condiciones de la póliza.

Otras dos coberturas clásicas en este tipo de seguros son el robo y la repatriación. En el primero de los casos, las aseguradoras habitúan a adelantar el importe necesario para recuperar la documentación y renovar las tarjetas de crédito. En cuanto a la repatriación, las compañías se encargan del traslado del asegurado y, en ocasiones de un acompañante, en el caso de enfermedad grave o defunción.

Como curiosidad, existen seguros que cubren la pérdida de clases cuando la falta de asistencia es debida a algún problema con el medio de transporte. En esta cuestión como en cualquier otra, interesa comparar para dar con la oferta que mejor se adecúe a nuestras necesidades.

En cualquier caso, lo que resulta imprescindible es tener conciencia de lo importante que resulta vivir en un mundo asegurado y más cuando se trata de menores fuera de casa. Fundación MAPFRE, a través de su programa Seguros y Pensiones para Todos, ofrece información práctica sobre los tipos de seguros que pueden ayudarnos en ese objetivo.

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