Consejos para planificar tu jubilación

La jubilación es una etapa de la vida para la que debes estar prevenido y tenerla en mente desde el comienzo de tu actividad laboral. Tienes que estar preparado para ese momento, por ello, debes empezar a planificarlo cuanto antes. Si estás acostumbrado a un nivel de vida, es posible que con la pensión pública no puedas mantenerlo, por eso, disponer de los recursos necesarios llegado el momento, resulta fundamental. A continuación te mostramos algunos consejos para planificar tu jubilación con antelación.

por Gema Carrasco | BeContent

Haz cuentas

Lo primero que debes de tener en cuenta es cuántos ingresos necesitarás para tu jubilación. Más o menos calcula que lo idóneo sería obtener entre el 70% y el 80% de tus ingresos netos actuales, mientras estamos activos laboralmente necesitaremos más liquidez, lo normal es que tengamos más gastos que durante la jubilación. Para esta etapa es mejor haber liquidado la hipoteca o los préstamos que tuvieras. ¡Llegarás más desahogado!

Prevé los gastos que tendrás

Estar jubilado suele ser sinónimo de más tiempo disponible para disfrutar de actividades de ocio. Ten en cuenta los gastos en este área así como los gastos habituales en ropa, alimentación... Y no te olvides que un alto porcentaje de jubilados tiene que asumir costes de dependencia para realizar las labores diarias. También es cierto que, a partir de los 65 años, se aplican descuentos en muchas actividades de ocio y en gastos importantes como pueden ser las medicinas o el transporte público.

Si crees que, llegado el momento de jubilarte, aún no habrás liquidado tu hipoteca o, si tienes hijos, que para entonces todavía tendrás que ayudarles a finalizar sus estudios, cuantifica estas necesidades y calcula el tiempo que previsiblemente pueden durar: así no tendrás que renunciar a tu nivel de vida para poder atenderlas.

Ahorrando desde jóvenes

Empieza a ahorrar cuanto antes, aunque parezca lejano. Cuanto antes comiences a pensar en tu jubilación más fácil será llegar a tu objetivo. Se recomienda comenzar entre los 25 o 30 años para llegar con un buen colchón, tener una estabilidad económica y no ir ahogado una vez jubilado. Prevenir con antelación nos puede evitar muchos quebraderos de cabeza en el futuro.

Por ejemplo, si empiezas a ahorrar con 45 años, tendrás que aportar anualmente el doble que si empiezas a los 30 para constituir el mismo capital en tu jubilación (67 años), supuesta una rentabilidad del 2,7% anual.

¿Cómo hacer las aportaciones?

Es mucho más cómodo y supone un menor esfuerzo hacer aportaciones periódicas (mensuales, y mejor en el mismo momento de recibir los ingresos) que hacer una al año de una cantidad superior. Tu bolsillo se verá menos afectado si cada mes vas metiendo en un plan de pensiones o cualquier otro producto de ahorro 50 euros, que si decides hacer una aportación anual ahorrando 500 euros de golpe.

Adapta las aportaciones a tus ingresos

Para comenzar, ahorra con cantidades pequeñas (entre 30 y 50 euros, o aquella que se ajuste a tu presupuesto y estilo de vida) y cada año puedes ir subiendo progresivamente la suma que añades a tu ahorro. Con 30 años, seguramente tus ingresos sean inferiores y no te corra tanta prisa ahorrar para la jubilación porque te queda mucho tiempo para recuperarlo, comienza con pequeñas cantidades y márcate un objetivo anual para subir las aportaciones.

Déjate asesorar por expertos

Para elegir el plan de ahorro que más se ajuste a tus necesidades déjate asesorar por expertos que te ayudarán a gestionar tu economía. Pueden ayudarte sugiriéndote el producto que más se acerque a tus objetivos financieros, no todos buscan el mismo objetivo, ni tienen el mismo tratamiento fiscal, y seguramente con ayuda encuentres la fórmula que más se adapte a tus necesidades. ¡Escucha los consejos!

¿Renta fija o variable?

Mientras más joven seas, más riesgo puedes permitirte en tu inversión, por eso puede ser más recomendable invertir al principio en renta variable porque puedes obtener mayores beneficios, aunque tu capital corre más riesgo. Según vas acercándote a la edad prevista de jubilación, puedes invertir en un producto de renta mixta (fija y variable). A pocos años de la jubilación, lo mejor es apostar por la renta fija y asegurar tus ingresos. Obtendrás menos beneficios, pero correrás menos riesgos.

En cualquier caso, siempre es recomendable destinar una parte de tus ahorros a un producto con rentabilidad garantizada, para lo cual los seguros de ahorro a largo plazo constituyen un instrumento ideal.

Revísalo anualmente

Son muchas las variables que pueden influir en la planificación que te has planteado, por lo que es fundamental que revises anualmente cómo evolucionan tus previsiones. No te olvides de que tienes una parte de tu futuro en tu plan de ahorro, cada año examina cómo ha ido y decide los siguientes pasos que vas a dar para seguir incrementando ‘tu colchón’.

Puedes encontrar más información en la Guía para tu Jubilación.

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