Historia íntima de INFORMACIÓN - 75 Aniversario

Cartas al Director

La sección de Cartas al Director siempre ha sido una de las más leídas de INFORMACIÓN. Para el lector es importante saber qué opinión tienen sus conciudadanos. Para el periódico es uno de sus grandes activos: recibir a diario más o menos cartas de lectores en la redacción es un síntoma evidente de la vinculación social de la que goza el periódico.

08-11-2016TuentiMeneame

Como quiera que, por lo general, las Cartas al Director han servido tradicionalmente como un medio de denuncia ciudadana, se comprenderá que durante el franquismo fuese esta una sección esporádica y bastante vigilada; si bien hubo directores, todavía siendo INFORMACIÓN un diario del Movimiento, que apostaron por esta sección, procurando publicarla no diariamente, pero sí con frecuencia, y permitiendo que aflorase la crítica sobre asuntos locales o provinciales.
Las primeras «Cartas a INFORMACIÓN» no aparecieron hasta 1951. No se publicaban íntegramente las cartas, sino que se comentaban y extractaban. El 14 de agosto, por ejemplo, José M. Ramos pedía que se plantara «hiedra en los jardinillos que hay al pie de la "Pareleta", en la calle Virgen del Socorro, con objeto de que al crecer dicha trepadora cubra los grandes desconchados que hay en la citada pared, y que tanto afean aquel lugar. Como él mismo dice, no es pedir mucho». En la segunda carta, Francisco Rico recordaba el mal estado en que se encontraba el templete de música de la Explanada, construido 25 años antes: «Necesita una buena reparación, principalmente en su parte delantera y en la unión de las barandillas con los postes centrales que lo sostienen, en donde presenta grandes grietas. Y sería lamentable que se repitiese el derrumbamiento que hubo cuando la última Vuelta Ciclista a España». Y en la tercera y última carta, César Moratalla se quejaba de las pésimas condiciones en que se hallaba «el único acceso que tiene el barrio del Garbinet, o sea la carretera de Villafranqueza hasta la calle de Monforte del Cid» e instaba a las autoridades municipales a que lo arreglasen.
Debido quizás a las osadas exigencias planteadas por estos tres ciudadanos, la sección «Cartas a Información» no volvió a aparecer.

A mediados de 1954 vio a la luz la sección «Opine...y guarde las formas», que tuvo una existencia más longeva, gracias quizá a su prudentísimo título. De todas formas, su publicación no era diaria, y el hecho de que algunas estuviesen ilustradas con dibujos hace suponer que eran escrupulosamente seleccionadas, cuando no encargadas, como la firmada por Eloy Burlo el 10 de junio de 1955, titulada «A favor del turismo», y que parecía más un editorial que la carta de un lector.
Fue en 1956 cuando se dio a conocer el título de «Cartas al Director» como sección, aunque su publicación siguió siendo esporádica, y se aprovechaba para hacer aclaraciones o rectificaciones sobre algunas noticias anteriores.

A partir de 1960 la sección se publicó con mayor frecuencia, sin ser todavía diaria, y exponiendo algunas de las cartas ligeras críticas municipales (fachadas antiestéticas, muros ruinosos, deficiencias en el servicio de tranvías, falta de podas de los árboles, etc.).

En 1965, con Félix Morales ya como director del periódico, la sección tomó impulso, saliendo cada vez con más frecuencia y ganando espacio, hasta ocupar algunas veces una página entera (domingo 29 de agosto, por ejemplo, en la que se incluyó un aviso de la dirección, recordando que no se publicarían las cartas cuyos autores no estuviesen debidamente identificados, pudiéndose presentar «firmada con seudónimo o con unas iniciales y guardar absoluta reserva sobre su personalidad para todos, excepto para esta Dirección. Por favor, anónimos, no»).

Con la llegada de Jesús Prado a la dirección del periódico (1971), la sección recibió un nuevo impulso y se convirtió ya prácticamente en diaria. La afluencia de cartas obligaba a seleccionarlas, y vigilar que no se produjeran campañas artificiales, como las que tramaba un «profesional» de esta sección, funcionario del Ministerio de Información y Turismo, Vicent Gonsalves, que firmaba con varios seudónimos, contestándose a sí mismo y generando polémicas ficticias sobre diversos temas.

A partir de 1976 empezaron a publicarse cartas en valenciano. Algunas solo llevaban el título en esta lengua, como la publicada el domingo 14 de marzo: «El valencià a l´escola», mientras que otras tenían el texto en valenciano y el titular en castellano, como «Español, y otras lenguas».

El 8 de abril de 1979, INFORMACIÓN avisaba a sus lectores de que en la sección «sólo serán publicadas las cartas que vengan debidamente firmadas y en las que, además, conste el nombre y apellidos de su autor, domicilio y número del DNI. Las cartas deberán haber sido escritas a máquina y no podrán exceder de un folio, a doble espacio y por una sola cara».
Con la entrada en funcionamiento de las ediciones comarcales, cada una de ellas abrió en su momento una sección similar.
Desde hace unos años, las cartas de los lectores llegan a la redacción a través de internet, además del tradicional correo postal. Y aunque las redes sociales sirven para que mucha gente haga saber sus opiniones y quejas, siguen siendo numerosas las cartas que llegan a diario con destino a esta sección.


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