09 de diciembre de 2009
09.12.2009
Entorno

Humedales en alerta por desecación

09.12.2009 | 01:00
El Fondet de la Senieta, en término municipal de Elche, es un humedal que se llena de agua y vida en época de lluvias, como se aprecia en la imagen.

Las entidades conservacionistas Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) y Ecologistas en Acción ya lo advirtieron hace diez años. El efecto negativo que iba a tener sobre el humedal de Agua Amarga la desalinizadora se vería con el tiempo. Una década después, la sequedad del entorno de la instalación industrial es una evidencia. Como otros problemas de este enclave y del Fondet de la Senieta, otro humedal por proteger.

Lo advirtieron hace ya una década. Y lo han venido recordando con el paso de los años, tiempo en el que a la amenaza de la desaladora se le han ido uniendo otras. Todas ellas provocadas por el hombre. Dos zonas húmedas tan interesantes como el Saladar de Agua Amarga y el Fondet de la Senieta, entre los términos municipales de Elche y Alicante, completan junto al Clot de Galvany una interesante sucesión de humedales y cordones dunares desarrollada a lo largo de los aproximadamente 8 kilómetros de litoral desplegados entre las sierras de Colmenares y de Santa Pola, a caballo entre las comarcas de l'Alacantí y el Baix Vinalopó. "Se trata de una franja litoral vinculada al sector sur de la bahía de Alicante, gran parte del cual forma parte del LIC (Lugar de Interés Comunitario) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) marina de Tabarca, formando parte de dicho LIC y siendo también ZEPA el Clot de Galvany, mientras que ni el Fondet ni el Saladar se han incorporado al LIC y tampoco se han declarado ZEPA pese a albergar valores más que destacables para disfrutar de ambas figuras de protección", asegura Miguel Ángel Pavón, portavoz de la asociación Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA). Esta entidad, junto a Ecologistas en Acción, ha solicitado a la Consellería de Medio Ambiente "en reiteradas ocasiones la inclusión de ambos humedales y de sus sistemas dunares asociados en el LIC de Tabarca, así como su declaración como ZEPA conjuntamente con el Clot de Galvany, una propuesta que ha sido desoída hasta el momento por la Generalitat pese a que en el Saladar de Agua Amarga ha nidificado con éxito una anátida en peligro de extinción en la Unión Europea, la cerceta pardilla", expone Miguel Ángel Pavón.
El Saladar de Agua Amarga es una antigua albufera litoral muy colmatada que a principios del siglo XX se transforma en salinas, abandonándose la explotación salinera del enclave en 1969, "sucediéndose desde entonces varios intentos urbanizadores que afortunadamente no llegaron a prosperar y que dejaron de amenazar este espacio con la aprobación en el año 2002 del Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana, que protegió 200 de las 300 hectáreas del Saladar (repartidas entre los términos de Alicante y Elche) y definió un perímetro de protección de 500 metros a su alrededor", destaca el portavoz de AHSA.
No obstante, Pavón asegura que "el humedal sigue amenazado por actuaciones proyectadas o desarrolladas tanto sobre el propio humedal, como la construcción de la segunda pista del aeropuerto de El Altet, que destruiría al menos 200.000 metros cuadrados de la zona húmeda supuestamente protegida a través del Catálogo". Sobre este tema, tanto AHSA como Ecologistas en Acción han alegado ante el Gobierno Central.
Entre las actuaciones desarrolladas o proyectadas en su entorno que afectan o afectarán negativamente al Saladar está la Ciudad de la Luz," que roba las aguas de lluvia que la sierra de Colmenares dirige hacia el Saladar mediante un colector de aguas pluviales que las vierte al mar cuando antes llegaban al enclave, además de impactar negativamente sobre el paisaje que se percibe del humedal". En segundo lugar está la desaladora de Agua Amarga, "cuyo sistema de captación de agua mediante pozos está alejando el nivel freático de la superficie del humedal amenazándolo de muerte en el sector más cercano a la desaladora", un hecho que AHSA y Ecologistas en Acción comprobaron tras las recientes lluvias de septiembre y octubre. La zona más cercana a la desalinizadora estaba totalmente seca e incluso se observó la muerte de algunas especies de vegetación en peligro.
Otra de las amenazas es el nuevo PGOU de Alicante, que "pese a declarar parque público natural el sector catalogado del humedal en término de Alicante, pretende reclasificar como suelo urbanizable terciario 500.000 metros cuadrados de suelo no urbanizable que forma parte del perímetro de protección del Saladar".
Según AHSA, también tiene su efecto negativo la "proyectada ampliación del Puerto hacia Agua Amarga o el proyecto de platós acuáticos de la Ciudad de la Luz que, al ocupar terrenos al mar mediante rellenos y la construcción de espigones, harían perder arena a la playa y a las dunas del Saladar y aumentarían la contaminación de las aguas marinas en el entorno del Saladar", señala Pavón. Finalmente, respecto al Saladar, el portavoz comenta que "300.000 metros cuadrados del humedal forman parte del dominio público marítimo terrestre como consecuencia del deslinde que el Gobierno Central aprobó en el año 2005, estando desde entonces pendiente de redacción por parte del Servicio Provincial de Costas de Alicante un proyecto de restauración y mejora medioambiental que sería urgente agilizar ante la ausencia de proyectos de recuperación y puesta en valor de este espacio natural tanto a nivel municipal como autonómico".
El Fondet de la Senieta, separado de Agua Amarga por el suave anticlinal en el que se asienta El Altet, se sitúa al norte del Clot de Galvany, del que queda separado por las lomas del Carabassí. Cuenta con aproximadamente 90 hectáreas situadas íntegramente en término de Elche, en el fondo de una depresión cerrada al mar por las dunas de El Altet. Este pequeño humedal costero endorreico se encuentra muy degradado en su sector occidental "por vertidos indiscriminados de escombros y por la construcción de viviendas, mientras que su sector oriental, el más cercano a las dunas, presenta mejores condiciones para su recuperación ambiental pese a ser objeto de roturaciones periódicas y a contar con una galería subterránea, "la mina", excavada bajo las dunas para drenar las aguas del Fondet hacia el mar", explica el responsable de AHSA, quien apunta que "precisamente junto a ese sector oriental, que se encharca en los otoños más lluviosos, se encuentra un singular huerto de palmeras que contribuye a aumentar la diversidad ambiental de este enclave y en el que se encuentran los restos de la pequeña noria o senieta que da parte de su nombre al humedal".
El Ayuntamiento de Elche ha propuesto en el Plan Especial de Protección del Paraje Natural Municipal del Clot de Galvany que gran parte de los terrenos del Fondet, que "inexplicablemente no fue incluido por la Conselleria de Medio Ambiente en el Catálogo de Zonas Húmedas pese a que tanto AHSA como Ecologistas en Acción pidieron de forma insistente su catalogación", formen parte de la zona de amortiguación de impactos del Paraje. El Plan "aún ha de ser aprobado provisionalmente por el Ayuntamiento, una aprobación que se está demorando excesivamente al haber transcurrido ya más de dos años desde que en julio de 2007 se sometió a información pública", expone Pavón. AHSA presentó entonces alegaciones al Plan Especial y pidió que todos los terrenos del Fondet se incluyeran en la zona de amortiguación de impactos del Paraje con la clave 64 (suelo no urbanizable de especial protección - zonas húmedas). Tras la aprobación provisional municipal del Plan Especial el futuro del Fondet quedará en manos de la aprobación definitiva del Plan por parte de la Generalitat.

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