08 de noviembre de 2018
08.11.2018

¿Has visto alguna vez un gallo marino? De las casas a los humedales

Se trata de un ave que canta de noche y con un pasado semidoméstico. Destaca por su larguísimos dedos y su plumaje de tonos azulados

08.11.2018 | 04:15
¿Has visto alguna vez un gallo marino? De las casas a los humedales

Los humedales levantinos conforman el hábitat para el calamón común, una curiosa ave que camina pisando el agua, con sus patas de larguísimos dedos y uñas afiladas para apresar los tallos y alimentarse de la médula.

Las lagunas, marjales, marismas o embalses son los lugares en los que podemos encontrarlo. Prefiere, en general, las tierras bajas de las regiones de clima mediterráneo, donde se instala en humedales de aguas tranquilas o estancadas.

Con un pasado semidoméstico, cabe destacar el curioso hecho de que en el siglo XVII el escritor valenciano Escolano se refirió al Calamón como "gallo marino", para escribir que "es un ave que saca pollitos, que canta de noche y que se solía tener en las casas". Gallo marino se le llamó por ese azul profundo que contrasta con sus patas rojas, como las de un centollo.

Sin embargo, la destrucción de muchos humedales y la presión cinegética de la década de los años sesenta condujeron a una situación muy delicada al calamón común, el más grande y espectacular de los rálidos europeos, que, por aquel entonces, quedó confinado a las marismas del Guadalquivir.

Actualmente, gracias a la protección dispensada a nuestros humedales, a la eliminación de la presión cinegética y a exitosos programas de reintroducción, así como a una sorprendente capacidad de colonización, el llamativo "gallo marino" ha consolidado de manera segura sus poblaciones.
 

¿Cómo distinguir al calamón?

Los ejemplares adultos lucen un plumaje de tonos azulados y violáceos con reflejos purpúreos, que se torna azul metálico en la cara, la parte anterior del cuello y la zona superior del pecho.

Ls infracoberteras caudales, de color blanco puro, contrastan vivamente con el resto de la librea del ave, y son utilizadas por el calamón para expresar sus estados de ánimo y comunicarse con otros ejemplares.




Por su parte, los calamones jóvenes no exhiben un plumaje tan espectacular como el de los adultos, ya que en ellos predominan los tonos azulados más bien grisáceos en el dorso y los blanquecinos en el vientre. Las zonas desnudas (patas, pico y escudete), aunque rojizas, no presentan la brillante coloración de las aves maduras.
 

¿En qué zonas de España podemos verlo?

En la Península Ibérica se reproduce en numerosos humedales de la cuenca del Guadalquivir, desde las marismas de Doñana y su entorno hasta diversos embalses del centro de la provincia de Jaén.

Además, se encuentra presente en diferentes enclaves de la costa mediterránea, desde Málaga hasta Gerona, incluidas las Baleares, si bien las localidades más importantes en esta zona son el marjal del Moro y la albufera de Mallorca.

En el centro de España, la especie cría en varios humedales —tanto naturales como artificiales— de las provincias de Cáceres, Madrid, Toledo y Ciudad Real, así como en la laguna de Sariñena (Huesca).
 

La alimentación del calamón común

Los tallos, flores, yemas, brotes, raíces y semillas de diferentes plantas acuáticas —en especial, enea, castañuela, nenúfares y lirios acuáticos— componen el grueso de la alimentación del calamón, que se vale de sus largos y hábiles dedos para manejar tallos, brotes y bulbos.

Contempla su belleza en el vídeo ofrecido por Mónica F. Aceytuno en un nuevo Microespacio para Fundación Aquae.

 

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