12 de mayo de 2015
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Los achaques de la sanidad

Los profesionales sanitarios consideran que los recortes en Atención Primaria y en Salud Mental pasarán factura

11.05.2015 | 20:15
Los achaques de la sanidad

La sanidad se ha convertido en el quinto problema del país a juicio de los ciudadanos, según ha puesto de relieve el último Barómetro Sanitario, de 2014, realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas, que depende del Gobierno. Los recortes en sanidad han supuesto, en la práctica, un nuevo modelo que pasa, principalmente, por copagos en farmacia, por la exclusión de la financiación pública de 400 medicamentos que, además, se han encarecido; por un aumento de las listas de espera para cirugía, acceso a especialistas, pruebas diagnósticas y hasta para citas en Atención Primaria, según corrobora el último informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. A esto habría que añadir los famosos algoritmos que tantos quebraderos dan a los facultativos y que en la práctica suponen trabas para prescribir tratamientos caros.

El último estudio del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas y de la Fundación BBVA evidencia que la Comunidad Valenciana es la tercera por la cola en gasto por habitante en sanidad. En concreto, 1.301 euros por habitante en 2013, pero la cifra real es inferior, ya que aquí no está incluida la población flotante. El estudio de la Plataforma por la Defensa de la Sanidad Pública cuantificó el pasado año en 1.077 euros el presupuesto per cápita en la Comunidad, que se sitúa en la posición 16 de 18 comunidades autónomas. Sólo están por detrás Baleares y Andalucía. No sólo los usuarios están preocupados, también los profesionales, que realizan a continuación el diagnóstico de la situación-

Desbordados y frustrados
La crisis económica ha empeorado la salud mental de la sociedad en general. No poder atender necesidades básicas de los hijos, no poder hacer frente al pago de la hipoteca, quedarse sin empleo y sin vivienda, sin ingreso alguno, ha puesto en el precipicio a muchas personas, según han podido comprobar psiquiatras y psicólogos que están literalmente desbordados por las solicitudes de asistencia que suben día a día.

Desde la Asociación Española de Neuropsiquiatría Profesionales de Salud Mental se confirma que «se hace lo que se puede, pero no llegamos, lo que genera mucha frustración en los profesionales que prolongan sus jornadas más allá de lo razonable para evitar males mayores». La crisis incrementa sin conciencia alguna las estadísticas de suicidios.

La ratio de profesionales, un psicólogo clínico por cada 50.000 habitantes, es una de las más bajas de España. Las familias están colapsadas y el número de personas incapacitadas, tuteladas por la Generalitat, se ha duplicado. De 1.141 en 2009 a 1.941 hasta julio de 2014. «La administración sanitaria ha dado la espalda a las personas con problemas de salud mental. Hace falta una respuesta biopsicosocial, multidisciplinar, pero no se da una respuesta digna porque el Estado se ha retirado», se indica desde la asociación profesional que considera que la rehabilitación de estos enfermos ha salido del programa sanitario. El dato de que el 30% de las personas con enfermedad mental (esquizofrenia, bipolar...) están en una residencia y que el 75% de las personas tuteladas por la Generalitat lo son por enfermedad mental hablan por sí mismos. «No se están respetando los derechos de estos pacientes», se indica desde la asociación que cuestiona el sistema de residencias como algo eficaz.

Más Atención Primaria
No está mejor la Atención Primaria, según la Asociación Valenciana de Medicina Familiar, que se muestra preocupada porque el modelo se va pareciendo cada vez más al inglés, donde «la mortalidad por tumores es más alta que en otros países», indica Álvaro Bonet, presidente de la sociedad profesional. Según estos profesionales, el control de las patologías crónicas ya no se hace como antes y «cuando se deja de controlar mejor algunas enfermedades, en cinco u ocho años aumenta la mortalidad por enfermedades cardiovasculares o respiratorias».

El sistema sanitario debe descansar, según los médicos de familia, en la Atención Primaria, pero es aquí donde más recortes se han producido. «Se ha recortado mucho en sanidad, y más en Atención Primaria que en otra cosa. No tiene sentido apostar por la atención a domicilio si no hay recursos para hacerlo. Son palabras huecas. Hay que transferir recursos de la atención especializada a la Atención Primaria, porque tenemos pacientes cada vez más mayores y con múltiples patologías para los que no sirve la atención en un hospital».

Pocos profesionales
En diez años sólo se ha producido la incorporación de 120 enfermeros en un sector en el que de los 12.499 profesionales que hay, 3.000 son interinos. Hay un consenso en que los enfermeros tienen que cobrar mayor protagonismo, sobre todo ante el espectacular aumento de personas mayores con enfermedades crónicas. Para ello, la receta está clara, hay que «dotar de más profesionales el sistema sociosanitario ante el incremento de las necesidades de atención a personas mayores y crónicas, y potenciar la promoción de hábitos saludables en edades tempranas», subraya José Antonio Ávila, presidente del Consejo de Enfermería.

Pacientes que dejan fármacos
Los farmacéuticos tienen un contacto directo con el paciente, lo que les lleva a reclamar que la farmacia esté integrada en el servicio de salud, en Atención Primaria. El copago establecido en 2012 y los problemas económicos provocan que haya «pacientes que nos dicen: esto no me lo dé. Les hace falta, pero en la mayoría de los casos no se lo llevan porque no les llega el dinero», apunta Fe Ballesteros, presidenta del Colegio de Farmacéuticos, quien opina que «cuando un paciente no se lleva el medicamento, debería saltarle una alerta al médico desde la farmacia, que no es un negocio privado, sino un servicio privado de atención al público». Las boticas, debilitadas por los impagos del Consell desde 2011, llevan un año negociando sin éxito un concierto en la Comunidad Valenciana. «No es posible que no sepamos cuándo vamos a cobrar y que no estén regulados los servicios profesionales que prestamos». Un gran problema de la sanidad, entre otros, es que «lo que hace un gobierno lo deshace otro».

Que se les escuche
Los enfermos crónicos están desbordando el modelo sanitario junto a las necesidades de los dependientes que se ven atendidos por profesionales que mantienen el tipo pese a tener congelada la carrera profesional, haber visto menguadas sus retribuciones un 20% y tener una gran inestabilidad laboral ya que el 40% de los médicos son interinos. Eso en la sanidad pública, porque en la privada no van mejor las cosas, ya que las aseguradoras han bajado tanto el pago por paciente que muchos médicos se quejan de que ni cubren gastos. «Pero los médicos han seguido trabajando igual, tanto en el sector público como en el privado, colaborando al máximo para que el paciente lo note lo menos posible», indica José Pastor, presidente del Colegio de Médicos, quien reclama «reuniones con la administración, que nos acepten como interlocutores. Los médicos conocemos de primera mano lo que ocurre en la sanidad y al paciente», así como reuniones con las facultades de Medicina para adaptar las necesidades de formación de nuevos profesionales.

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