11 de febrero de 2020
11.02.2020

¿Por qué huele tan mal en Villena y Sax?

Los picos de hedor que se están registrando proceden del abono de los campos con gallinaza y perdurarán hasta la próxima semana

10.02.2020 | 21:56
Una finca de hortalizas situada en el paraje villenense del Hondo de Carboneras.

Conjeturas. Un olor nauseabundo se está dejando sentir en Villena, Sax y otras localidades vecinas desde la semana pasada. La mayoría desconoce el origen del hedor, lo que está dando lugar a conjeturas de todo tipo.

Un pestilente olor está dando mucho que hablar en Villena, Sax y otras localidades vecinas como Cañada y Salinas. El fétido aroma se dejó sentir la pasada semana y ayer todavía seguía activo. Además, a lo largo del mismo día puede aparecer y desaparecer en varias ocasiones. Pero quien lo percibe no queda indiferente con el nauseabundo aroma.

Son muchas las teorías que se están escuchando en los últimos días sobre el origen del hedor. Algunos vecinos lo atribuyen a una fuga en las conducciones de aguas residuales o a la descomposición de restos orgánicos dentro del alcantarillado. Otros aseguran que proceden de movimientos de basura en el vertedero de Villena o del paso de camiones cargados con lodos de las depuradoras.

Pero ninguno de ellos está en lo cierto porque el tufo procede del abono que se está echando en los campos y cultivos de Villena. Así se ha informado desde la concejalía de Medio Ambiente, aclarando que el pasado lunes 3 de febrero se iniciaron las tareas de fertilización de la superficie agrícola en la capital del Alto Vinalopó. Por lo tanto la actual campaña de abonado, potenciada por las altas temperaturas del inicio de este febrero, está causando los episodios de malos olores que se vienen registrando en Villena, Sax y otras localidades vecinas desde la semana pasada. Por eso la mayor o menor afección depende de la presencia o no de viento y de la dirección que tome el mismo. De ahí que haya días en los que el mal olor no se note y otros en los que la molestia sea persistente. En Sax, por ejemplo, en el desfile de la tarde del día 4 de febrero la pestilencia fue detectada tanto por los festeros como por el público. Pero aparecía y desaparecía en función de las rachas del caprichoso Poniente. Al menos con sol y calor la materia orgánica se degrada mucho antes, por lo que el hedor pierde intensidad más rápidamente.

Villena dispone de una gran extensión agrícola y durante esta temporada del año se suelen llevar a cabo los procesos de abonado para preparar la tierra de cara a las plantaciones de primavera.

La campaña de fertilización está prevista que dure entre 15 y 20 días, por lo que finalizará el próximo domingo 23 de febrero. De ahí que el concejal de Medio Ambiente, Paco Iniesta, haya pedido a la población «paciencia y comprensión» durante estas próximas semanas por los picos de malos olores que todavía podrán registrarse.

El mejor fertilizante


Otro aspecto a tener en cuenta es que el fertilizante que más se está utilizando es el de gallinaza. Osea el excremento o estiércol que producen las gallinas con sus deposiciones. Está considerado como un excelente abono y varía en riqueza fertilizante con las sustancias más o menos nitrogenadas que el animal ingiere. De hecho, es fuente de nitrógeno, magnesio, fósforo y calcio. Su efecto es cuatro veces superior al estiércol procedente de ovejas, vacas, cabras y caballos y seis veces más potente que el compost que se obtiene de la degradación de la basura orgánica. Pero el uso de la gallinaza tiene una gran desventaja y el olfato humano es el principal damnificado. Además, el uso de este excremento supone un coste para el agricultor y debe aplicarse en la justa medida y en tierras que no sean calizas porque, en caso de exceso o suelo inadecuado, puede resultar perjudicial por la presencia de nitritos.

La partida rural del Hondo de Carboneras, que se halla ubicada entre los términos de Villena y Sax, ha sido una de las zonas donde más gallinaza se ha echado a los cultivos de hortaliza durante los últimos días. A escasa distancia se encuentra la Colonia de Santa Eulalia y la estación de la Alta Velocidad de Villena. Así que los pasajeros que suben y bajan de los trenes AVE son los que están sufriendo con mayor intensidad el nauseabundo olor. Ellos y los numerosos ciclistas que transitan el paraje a diario.

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