08 de junio de 2019
08.06.2019

Alegría y devoción a San Antón

Muchos festeros acompañaron la imagen desde su ermita a la iglesia de Santa Ana, donde se vive uno de los momentos más intensos de la fiesta

08.06.2019 | 01:51

Los primeros disparos de arcabucería se escucharon en el acompañamiento del traslado del estandarte.

San Antón preside el altar de Santa Ana de Elda. La venerada imagen entró a la iglesia cerca de las dos de la tarde, entre los cantos de los centenares de festeros y eldenses que se concentraron a sus puertas y los otros muchos que esperaron al «patrón de Moros y Cristianos» tal y como se canta el pasodoble San Antón, en el interior del templo.

Salvas de arcabucería anunciaron que el santo cruzaba la puerta del edificio religioso bajo la atenta mirada de capitanes y abanderadas apostados en las escaleras de la iglesia. Antes de iniciar la subida a hombros de integrantes de la comparsa de Zíngaros, se le dieron las tradicionales «vueltecicas». Esta comparsa del bando cristiano es la encargada en 2019 de portar la talla y escoltarla. Autoridades civiles y festeras precedieron su paso en el trayecto que separa la ermita de Santa Ana.

Dentro de la iglesia le esperaban centenares de festeros. Estaba abarrotada y cuando la talla cruzó el umbral, estallaron los aplausos. En ese momento se desató la alegría. El acto contiene una alta carga de emotividad ya que todos los fieles como si de una sola voz se tratase y a pleno pulmón, le rinden culto al santo anacoreta, que bailó sobre los hombros de los Zíngaros. Así, a voz en grito y con saltos de alegría, los festeros cantaron: «Que viva Elda y San Antón».

La llegada de la imagen a la iglesia de Santa Ana está cuajada de ritos y tradiciones. Entre otros se observan «las vueltecicas», las salvas de arcabucería, el tañer de las campanas y el pasodoble que interpreta la Asociación Músico Cultural Santa Cecilia de Elda. Rituales que hacen que el momento se viva con intensidad. Año tras año repetido y año tras año vivido con la fortaleza de los sentimientos a flor de piel.

Así, el pregonero de 2019, José Blanes, describió el miércoles con maestría este momento. El festero eldense subrayó que «este santo anacoreta, símbolo de nuestra Fiesta, es a quién honramos y celebramos en momentos tan profundamente emotivos como su entrada triunfal en la iglesia de Santa Ana el viernes de fiestas, donde el entusiasmo de un pueblo enfervorecido, pletórico de alegría y henchido de amor por la fiesta se manifiesta con cánticos, vivas y aplausos en una catarsis colectiva de quienes abarrotan el recinto sagrado».

Con las mismas salvas de arcabucería y con el tañer de la campana, al igual que entró en el templo de Santa Ana, una hora antes salía de su ermita. En la mañana soleada del viernes muchos festeros quisieron participar en el traslado del santo. Cada vez son más los que se suman a este pasacalles en el que por las calles histórica transita la imagen hasta que es entronizada en Santa Ana.

Los alegres pasodobles, como el archiconocido «Fiestas en Benidorm», «Tio Ramón» o «El tito» son las composiciones que se escucharon a lo largo del desfile en el que los capitanes y abanderadas lucen las primeras galas.

Arcabucería


La arcabucería fue ayer la encargada despertar a los eldenses de buena mañana y después de una intensa noche, en la que la Retreta alegró los corazones. El disparo anunció la llegada del estandarte desde la Casa de Rosas hasta la ermita del santo.

Es el primer acto en que la pólvora participa en estos festejos. Hoy y mañana también hará acto de presencia en las guerrillas, alardos, estafetas y embajadas. Seiscientos tiradores cuentan con la licencia de armas de avancarga en Elda y más de 1.000 kilos se dispararán en estas fiestas.

Atrás quedaron los primeros temores al conocer semana antes de los Moros y Cristianos que otras poblaciones se quedaban sin pólvora. Pero, finalmente, en Elda se pudo subsanar esta cuestión.

En Elda, San Antón está íntimamente ligado a los Moros y Cristianos. Es el que eligieron los festeros como su patrón. De hecho, fue alrededor de su hoguera y tal y como se representó en la Media Fiesta hace unos años, cuando José Francés «Pepito el Platanero», vestido con un traje de contrabandistas prestado en Villena, bailó junto a la Yaya. Está fue la chispa de unos Moros y Cristianos, que en 2019 cumplen 75 años de historia.

Así en la web de la Junta Central de Comparsas se indica que «San Antonio Abad es el patrón de esta Fiesta, cuyo culto se pierde en el tiempo, siendo una de las fiestas religiosas más antiguas de la ciudad». La ermita desde la que salió la imagen ayer por la mañana ocupa un solar contiguo a la antigua mezquita menor de la Elda medieval, que luego pasó a ser iglesia dedicada a Santa Catalina y San Antón. Su festividad litúrgica es el 17 de Enero, alrededor de la cual se celebra la Fiesta hasta 1946 y actualmente la llamada Media Fiesta».

Restauración


La imagen de San Antón luce estas fiestas mejor que nunca gracias a una pequeña restauración que ya se pudo ver en la Media Fiesta. A finales del año pasado, la talla sufrió una profunda limpieza. La Mayordomía de San Antón detectó unas grietas en la talla y además se encontraba muy ennegrecida lo que ocultaba su preciosa policromía.

Así, en la soleada mañana del viernes y al retirarle el antiguo barniz se ha podido ver a un San Antón más intenso en sus colores y más brillante. Además han desaparecido los tornillos metálicos que se habían colocado para sujetar el libro y el cordón y las grietas han desaparecido.

La talla de madera ya se restauró hace unos 30 años y los trabajos que se realizaron el pasado año fueron una puesta a punto de la imagen.

Otra de las novedades de estos Moros y Cristianos es que la anterior presidenta de la Mayordomía de San Antón, Liliana Capó, le ha pasado el testigo a David Guardiola. El presidente de este organismo, que depende de la Junta Central de Comparsas, es nuevo en este cargo aunque con anterioridad ya estuvo trabajando dentro de la Mayordomía.

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