20 de marzo de 2019
20.03.2019

Carta de la cronista de Petrer al primer cura Hijo Adoptivo

El Ayuntamiento distingue a Antonio Rocamora, párroco de San Bartolomé durante 26 años

20.03.2019 | 11:18
El pasacalles previo al homenaje en el Teatro Cervantes

BIOGRAFÍA

Antonio Rocamora nace en Granja de Rocamora el 21 de agosto de 1935. Su infancia fue serena, tranquila y feliz, con escasez y estrechez económica en casa, pues su padre era jornalero y su madre trabajaba en casa en labores auxiliares de la industria de la alpargata.

Durante su niñez realiza los estudios primarios en la escuela nacional de su pueblo y vive esos años muy unido a la parroquia, siendo monaguillo. Tras la adolescencia, junto con un amigo de la infancia, decide estudiar para ejercer el sacerdocio, ingresando el 7 de enero de 1950 en el Seminario de Orihuela, siendo ordenado sacerdote el 18 de junio de 1961 por el obispo diocesano en Hondón de los Frailes, celebrando su primera misa en su pueblo natal el 29 del mismo mes.

Tras su ordenación, recibe el nombramiento de cura ecónomo de Relleu. Tres años más tarde fue enviado por el obispo a ampliar estudios a Madrid, diplomándose en Teología Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca y en agosto de 1965 fue nombrado vicario de la concatedral de San Nicolás de Alicante y director del Secretariado Diocesano de Catequesis, cargos que regenta hasta 1977 y 1979, respectivamente. Aprovecha los años de estancia en la capital de la provincia y obtiene, como alumno oficial de la Escuela Universitaria del Profesorado, el título de maestro de enseñanza primaria en 1973.

Pero a Antonio le esperaban nuevos retos y una realidad distinta tras ser destinado a una parroquia de nueva creación en la barriada de El Toscar (Elche) que supuso comenzar de nuevo. El 19 de septiembre de 1992, tras casi dieciséis años en Elche, tomó posesión de la parroquia de San Bartolomé, Apóstol, de Petrer. De nuevo, Antonio, tuvo que volver a comenzar con un nuevo estilo y unos esquemas pastorales completamente distintos en una comunidad ya organizada y estructurada.

En la iglesia de San Bartolomé pronto se constituyó el Consejo de Pastoral y la Junta Económica, motores y pilares fundamentales en la gestión de una parroquia. De ahí surgió la construcción de la Casa de Catequesis y Cáritas, la Casa de Acogida para inmigrantes, la Capilla Madre de Dios como centro de culto, la reparación del templo en su perímetro exterior y sus alturas, campanarios, cúpula y tejados, y un largo etcétera de logros y proyectos conocidos por todo el pueblo en general.

En este sentido, su labor al frente de la iglesia ha sido muy fructífera, con la puesta en marcha de numerosos proyectos que ha realizado en Petrer procurando siempre el bien de los feligreses y de todos los vecinos. Persona inquieta, constante y muy trabajadora ha conseguido convencer, involucrar y comprometer a todo el pueblo en cuantos proyectos se ha propuesto, logrando la colaboración y el apoyo de toda la comunidad hasta hacerlos realidad.


LABOR SOCIAL

Antonio Rocamora ha dejado una huella imborrable por todos los pueblos en los que ha ejercido su labor sacerdotal fruto de su implicación con la parroquia y la comunidad local. De carácter amable tiene una especial complicidad con todos, empezando por los más pequeños por los que siente una fuerte predilección, sin olvidar a los más mayores, ni tampoco a los enfermos. Son frecuentes las visitas que realiza para darles la comunión o simplemente acompañarlos y charlar con ellos para transmitirles ánimo, cariño, serenidad y alivio espiritual. Persona culta, a la vez que muy cercana, conoce y se relaciona con todo el pueblo de Petrer, se mueva o no en el entorno de la parroquia.

Se trata de una persona honrada y conciliadora, de talante comprometido y activo colaborador en todo aquello que se le haya propuesto, que ha seguido con entusiasmo las directrices del concilio Vaticano II en su labor pastoral, impulsando desde la iglesia numerosos proyectos solidarios y realizando una gran labor social, fomentando la convivencia y la participación, escuchando todas las opiniones y comprometiéndose siempre a trabajar en favor de la comunidad, siguiendo la máxima de que nadie es imprescindible, pero si todos necesarios.

Uno de sus objetivos desde que vino a Petrer ha sido que el seglar fuera teniendo cada vez más protagonismo y el Consejo Pastoral es una prueba de ello, consiguiendo además cambiar hábitos y acercar a las distintas familias católicas. Así, en enero de 1993 formó el Consejo Pastoral cuyos miembros son elegidos libremente por los distintos grupos que conforman la parroquia y que aglutina a diversos grupos sin que ninguno pierda su propia identidad. En este sentido, ha procurado siempre y ha conseguido dar participación a todos los colectivos de la localidad.

Además, ha sabido apreciar y valorar los acontecimientos importantes y las iniciativas con marcado carácter social que han tenido lugar en Petrer. La Casa de Catequesis fue todo un logro, pues se quería que los niños recibieran la catequesis en condiciones dignas y no en la iglesia donde las condiciones pedagógicas y de infraestructuras no eran las más adecuadas. Su empeño hizo que el domingo 13 de octubre de 1996 el obispo Victorio Oliver bendijera e inaugurara la Casa de Catequesis y Cáritas, que incluía en sus dependencias la casa del transeúnte, puesta al servicio de viajeros en busca de trabajo o personas que no tienen a donde ir ni dinero para comer. Esta casa es un lugar de paso para todos ellos y sirve para dar cobijo a personas que puedan atravesar una situación difícil.

Ha sido siempre voluntad de Antonio Rocamora que las dos parroquias de Petrer, San Bartolomé y la Santa Cruz, a pesar de su separación física, tuviesen nexos de unión entre ambas. Merece la pena resaltar un acto que surgió en 1993, por iniciativa del concejal de Cultura Juan Conejero, y por la de los sacerdotes responsables en ese momento de las dos parroquias, Antonio Rocamora y Bartolomé Roselló, me refiero a la romería de la Virgen. Hay otros ejemplos de unión entre las dos como son la bendición de palmas el Domingo de Ramos y la procesión del Corpus Christi, con sus respectivas eucaristías, que cada año se celebran alternativamente en una u otra parroquia. Estas iniciativas y otras muchas impulsan la coordinación pastoral de actividades interparroquiales, tienen como principal objetivo aglutinar a estas dos zonas de la población en sus fiestas, tradiciones y costumbres, al tiempo que sirven de hermanamiento entre ambas iglesias.

Igualmente, han sido importantes las labores realizadas para mejorar el templo y recuperar elementos importantes del mismo, como la figura de San Bartolomé que se volvió a colocar en la fachada en el año 1986 y años después, gracias a su iniciativa, se pusieron a San Pedro y a San Pablo, o la remodelación de las escaleras de acceso a la iglesia en el año 1987. Por lo que respecta a las obras realizadas, cabe resaltar las que se hicieron entre 1998 y 1999, que tuvieron como finalidad acabar con los graves problemas de humedad que tenía el emblemático edificio.

En el terreno de la solidaridad, la parroquia incluyó en sus presupuestos de 1995 destinar el 0,7 % para los países en vías de desarrollo, siguiendo los pasos del Ayuntamiento que ya lo venía haciendo. Pero no solo se conformó en aplicarlo en su propia parroquia, sino que esta iniciativa la trasladó a la fiesta de Moros y Cristianos, proponiendo a la Unión de Festejos colaborar con el mundo de la pobreza y sugiriendo a la entidad festera la posibilidad de que destinase el 0,7 % de su presupuesto anual al Tercer Mundo, a través de las ONGs.

La Operación Kilo que se promueve desde hace más de veinte años en todos los centros escolares de Petrer por Navidad y que recoge alimentos para los más necesitados ha sido otro logro. También las numerosas colectas que se han realizado en la parroquia para el paquete navideño de los presos de Foncalent, iniciativa que comenzó en 1997 y se continúa haciendo dentro la campaña de Navidad que prepara todos los años la Pastoral Penitenciaria.


LABOR CULTURAL

En el aspecto cultural su faceta como historiador y su labor divulgadora ha sido muy importante, publicando diversos libros y numerosos artículos en la revista Festa, semanario municipal El Carrer o en el Petrer Mensual, así como participando en programas televisivos informando sobre aspectos históricos relacionados con la iglesia de San Bartolomé. Es autor del libro Ayer y hoy de Granja de Rocamora publicado por la Diputación y en 2007 publicó Reflexiones desde el pueblo, recopilación de escritos, principalmente sermones, así como saludas y reflexiones espirituales publicadas en las revistas editadas con motivo de las fiestas locales.

También fue impulsor y participó activamente en el Concurso Escolar de Poesía y Narración Mariana que se ha celebrado en varias ediciones.

Otra faceta importante e intensa en la vida de Antonio Rocamora ha sido la de profesor de Religión, ejerciendo como tal desde abril de 1974 hasta el 2000, primeramente en un instituto de Alicante, después en el nº 1 "La Asunción" de Elche, pasando por el de "Carrús" y el nº 4, también de Elche y, finalmente, en el I.N.B. Monastil de Elda.

Su integración en el pueblo de Petrer a nivel festero ha sido muy importante y ha participado en la fiesta de Moros y Cristianos desfilando con diversas comparsas y también es un apasionado de les carasses.

En cuanto a Homenajes y Distinciones cabe reseñar que el 29 de junio de 2011 fue nombrado Hijo Predilecto de Granja de Rocamora, coincidiendo con el 50 aniversario de la celebración de la primera misa en su pueblo natal.

Así mismo, el 4 de septiembre de 2016 se le tributó un cálido homenaje en la parroquia con motivo de su jubilación como titular de la misma en el que participaron numerosos colectivos del pueblo. En la actualidad, es cura colaborador de esta parroquia.

Antonio Rocamora en Petrer se siente a gusto, contento, como en su casa, como en su pueblo. Petrer y su parroquia de San Bartolomé está grabado de tal manera en su corazón que ya no espera otra prebenda que pasar aquí el resto de su vida. Aquí, en nuestro querido y amado Petrer, ha tenido lugar su madurez personal, pastoral y sacerdotal.

Por todo lo expuesto Antonio es una persona muy querida y digna merecedora de la distinción de hijo adoptivo y del homenaje que el pueblo que lo quiere: su Petrer, hoy, le está rindiendo.

Muchas gracias por arroparlo en este acto tan emotivo para él y para todo el pueblo de Petrer.

Mari Carmen Rico, cronista oficial de la Villa de Petrer

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