19 de agosto de 2018
19.08.2018
Información

Salud Pública investiga en Villena una intoxicación alimentaria en un bar

El establecimiento ha sido cerrado y la carne incautada. Estudian seis posibles casos y una de las jóvenes afectadas requirió ingreso hospitalario

19.08.2018 | 00:01
Salud Pública investiga en Villena una intoxicación alimentaria en un bar

El Centro de Salud Pública ha activado el protocolo por toxiinfección alimentaria en un bar de Villena al enfermar varios de sus clientes y recibir asistencia médica en el servicio de Urgencias del Centro Sanitario Integrado (CSI) de la localidad.

De los primeros casos se tuvo conocimiento sobre las diez y media de la noche del viernes. Se trataba de dos amigas de unos 18 años que habían ingerido alimentos en un establecimiento situado en el barrio de San Francisco, conocido popularmente como «El Poblao». Presentaban un fuerte cuadro de náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y fiebre. Ambas fueron trasladadas al Centro Sanitario Integrado y, al mediodía de ayer, una de ellas todavía permanecía ingresada en observación por si su estado de salud se agravaba y era necesario trasladarla al Hospital General Universitario de Elda. Las dos explicaron que habían comido un kebab de carne en el mismo bar. En la noche del viernes y la madrugada del sábado se atendieron en Villena otros cuatro casos más de gastroenteritis que podrían guardar relación.

Tan pronto como el director del Centro de Salud Pública de Elda, Francisco Albertos, fue informado de lo ocurrido por el alcalde de Villena, Javier Esquembre, se activó el protocolo por intoxicación alimentaria habitual en estos casos. Unas horas después los agentes de la Policía Local procedieron al cierre del establecimiento con carácter preventivo. También se incautaron del género que podría encontrarse en mal estado para inmovilizarlo en cámaras frigoríficas a la espera de ser sometido a los oportunos análisis. Una tarea que realizará Salud Pública junto a las encuestas epidemiológicas a los afectados para tratar de determinar los microorganismos patógenos, o sus toxinas, que han podido generar la contaminación alimentaria. Generalmente los patógenos no son detectables en la comida por su color, sabor y olor pero suelen producir trastornos gastrointestinales y, en los casos más extremos, incluso desencadenan graves enfermedades.

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