09 de noviembre de 2013
09.11.2013

Un calendario que ni pintado

El almanaque solidario de Asprodis, creado por el fotógrafo Vicente Esteban, recrea trece obras de arte y los modelos son usuarios de la asociación

09.11.2013 | 00:52
Un calendario que ni pintado

Una auténtica obra de arte. Es lo que ha conseguido el fotógrafo eldense Vicente Esteban con el calendario que ha realizado para la Asociación Pro-Disminuidos Psíquicos de Elda, Petrer y Comarca (Asprodis) este año. En él recrea trece obras maestras de la pintura utilizando como modelos a usuarios de la asociación y la fidelidad al versionar los cuadros con su cámara impresiona.

El almanaque se presentó ayer en la Fundación Paurides y sale a la venta por un precio de cinco euros. Desde la asociación informaron de que han encargado 4.000 ejemplares que, tras ver el resultado, confían en agotar. Todo el dinero recaudado se destinará a los distintos servicios de Asprodis, desde el Centro de Día al Centro Ocupacional, la residencia o Atención Temprana. El objetivo, mejorar la calidad de vida de las 365 personas con discapacidad a las que atienden.

«Ha sido todo un reto y estoy feliz», resume Esteban. El trabajo, minucioso e intensivo, llevó hasta el estudio del fotógrafo a niños y mayores de todos los servicios de Asprodis que, una vez allí, se transformaron en historia del arte viviente. El caballero de la mano en el pecho, de El Greco, es un usuario con parálisis cerebral que presta su imagen a la portada del calendario. El matrimonio Arnolfini, de Van Eyck; La Gioconda, de Da Vinci; El Balcón, de Manet; La joven de la perla, de Vermeer; Baco enfermo, de Caravaggio; Lección de Anatomía, de Rembrandt; El aguador de Sevilla, Los Borrachos y Las Meninas, de Velázquez; Los duques de Osuna y sus hijos y La Vendimia, de Goya y El Angelus, de Millet son las obras escogidas. «La elección de los cuadros nos costó, pero una vez decidido nos pusimos manos a la obra», explicó el fotógrafo, que lleva años colaborando con Asprodis. «Trabajar con estos modelos ha sido increíble, han seguido todas las indicaciones a la perfección y ver en ellos la dignidad de los personajes es simplemente espectacular», añadió Esteban.

Existe un trabajo de postproducción, pero todo lo que se ve es real. Amigos de la asociación como la comparsa Estudiantes ha colaborado con el vestuario, al igual que falleros de Elda que dejaron sus trajes para La Vendimia. «El resto con telas que teníamos por ahí y que hemos ido arreglando», cuenta el fotógrafo, incluso un vestido de novia que después se «coloreó» de gris para Las Meninas. Y una modista confeccionó los trajes de la infanta Margarita y los hijos de los duques de Osuna. Imaginación, altruismo y técnica que han dado sus frutos y que incluso le han valido a Esteban el «Certificado de Excelencia Fotográfico» en el XXVII Certamen de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía (Fepfi).

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